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El PSOE toma impulso con el caso Unidad y defiende a Rivas

El caso del cobro de comisiones en Mercasevilla sigue la estela de Unidad y facturas falsas. Hay delitos, pero no una trama organizada del PSOE

el 18 sep 2010 / 19:14 h.

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Unidad. El ex concejal Manuel Gómez Lobo acudió el viernes a Plaza Nueva una vez exculpado por el juez del caso Unidad . Fue saludado efusivamente por muchos de sus compañeros. Si por el ex asesor socialista Domingo Enrique Castaño nadie ha querido poner la mano en el fuego, él siempre ha tenido un núcleo de defensores en el partido. De hecho, no dejó la militancia en la agrupación Macarena–aunque fue expedientado por el PSOE provincial–. La imagen de este regreso, el recuerdo de casos como el de otro ex concejal, José Antonio García, y el rechazo judicial a la existencia de una trama de financiación socialista ha dado un vuelco a los ánimos del PSOE, que quiere ahora aprovechar este tirón contra Juan Ignacio Zoido.  

Techo. El caso Unidad sigue con el último auto la estela de las facturas falsas. En ambos casos, la Justicia ha detectado irregularidades y delitos penales, lo que ya de por sí justifica las denuncias interpuestas por el PP y el PA e invalida cualquier intento de sacar pecho, como advierten los populares. Pero ambos procesos tocaron techo antes de convertirse en una trama compleja de financiaciones y de irregularidades en el seno del PSOE, y el PP no ha conseguido hasta ahora probar lo que vienen denunciando desde hace años. Al menos una de las causas de Mercasevilla, la del cobro de las comisiones, sigue esta misma línea: hay delitos penales, hay irregularidades, pero de momento no hay una trama en la Junta de concesión de subvenciones que luego se usasen para extorsionar a empresarios. La Audiencia ha frenado esta línea, en la que cree firmemente el PP. Y queda por ver si no pasará lo mismo en el caso de la venta a Sando. De momento, la juez tiene dos opciones para avanzar. La primera le llevaría a imputar a todo el consejo de administración, lo que restaría fuerza política al caso. La segunda, la que promueve el PP, le dirige a Urbanismo, basándose en la declaración de Larena 98, y a Manuel Marchena, que aún no ha sido citado. El PSOE confía en que este proceso haya tocado techo, pero tiene un temor: que la juez alargue la instrucción  de forma que marque toda la campaña electoral de Espadas.  

Rivas. Pero el caso Mercasevilla ya ha tenido un verdadero alcance político, superior al de cualquier otro proceso judicial iniciado en la ciudad, que el PSOE no quiere asumir. Un ex delegado provincial de Empleo y miembro de la Ejecutiva Provincial será juzgado por cohecho y no tiene margen para recurrir. De momento, los socialistas, según fuentes consultadas, se siguen aferrando a que sólo hay indicios débiles, pero el hecho de que la juez y la Audiencia hayan cerrado las puertas a una prevaricación en la Junta y sin embargo mantengan a Antonio Rivas evidencia que no tienen tantas dudas. Es difícilmente sostenible ante las elecciones un miembro de la ejecutiva juzgado por cohecho en un proceso que se prevé largo. “El juicio será a finales de 2011 o 2012”, anunciaba un letrado.

Errores.  El PSOE, ya realmente centrado en la campaña e intentando dejar a un lado el fuego amigo de los últimos años, quiere armar una estrategia contra el PP basada no sólo en estos reveses judiciales, sino en los que se consideran como grandes errores cometidos por  Zoido en los últimos días. Uno de los más significativos ha sido su proyecto de Metro que la Consejería de Obras Públicas ha conseguido desarmar. Su coste es inasumible en plena crisis e incompatible con la idea de ejecutar todos los tramos a la vez y el plano trazado parece una superposición de barrios a los que el PP quiere responder más que una red completa de Metro. Tampoco ha sabido encarar Zoido, y aún se lo recuerdan PSOE e IU, el conflicto de la Policía Local, pese a que el portavoz del PP se ha ofrecido en los últimos años como mediador de todo tipo de problemas municipales para dar una imagen de futuro alcalde.

Campaña. El PP parece más centrado de momento en las formas. Y en hacer campaña de su propia campaña, difundiendo cada paso que da. Desde el acceso a nuevas redes sociales hasta la presentación del equipo que elaboró las alegaciones del Metro. “Si yo hago eso, el primer día igual me escucha alguien, el segundo estoy solo”, señalaba Antonio Rodrigo Torrijos. El portavoz de IU tiene en la huelga su primera gran baza, y en ella centra sus esfuerzos. Le servirá para distanciarse del PSOE y para arrastrar votos descontentos. Quizá por eso a él tampoco le interesaba otra imagen con Espadas que el PP pueda usar en su contra.  Para el PSOE es clave en estos momentos evitar esa foto: Espadas quiere trazar su propia línea. Con su bajo nivel de conocimiento, su equipo quiere eludir que comparta escena con Torrijos si no es imprescindible. fjalonso@correoandalucia.es

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