Cultura

El público protagoniza la nueva muestra del CAAC

Su director, Álvarez Reyes, debuta como comisario con una atractiva propuesta

el 28 oct 2010 / 21:03 h.

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Ya estaba presentado oficialmente como director del CAAC, pero aún no había presentado, como suele decirse, sus credenciales. Juan Antonio Álvarez Reyes inauguró ayer en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) su primera exposición en el cargo, Públicos y contrapúblicos, comisariada por él mismo y compuesta por un centenar de obras de 35 artistas internacionales.

El público como espectador y como objeto mismo de la obra es el doble eje sobre el que gira esta atractiva propuesta, que destaca tanto por la variedad de las piezas reunidas como por tratarse de una colección accesible para todo tipo de público -no sólo el habituado a contemplar arte contemporáneo- y, en muchos casos, de marcado carácter interactivo.

El principio y el remate de la exposición tiene como elemento principal el telón, primero en un vídeo de Perejaume y finalmente en un juego de cortinas móviles que Ann Hamilton mostrara en la última Bienal de Estambul.

Entre los representantes españoles figura Isidoro Valcárcel Medina, quien tan pronto juega irónicamente con la conveniencia de no visitar exposiciones, como desarrolla en El gran teatro del mundo un proyecto arquitectónico en el que las gradas quedan enfrentadas entre sí, de modo que el respetable se mira a sí mismo.

La bosnia Danika Dakic, por su parte, trabaja sobre la idea de estar a la vez en escena y en el patio de butacas en una obra realizada con pacientes de un hospital psiquiátrico. Otra de las piezas más llamativas es la dedicada a los Coros de las quejas que Tellervo Kalleinen y Oliver Kochta-Kalleinen han ido filmando en varios países del mundo, desde Tokio a Singapur, recogiendo las divertidas lamentaciones cantadas de los ciudadanos.

Tampoco pasa desapercibida la doble proyección simultánea de Antoni Muntadas, Emission-reception, que trabaja con el público de varios locales públicos del Raval barcelonés y lo que muestran los televisores que tienen sobre sus cabezas.

Extraordinariamente sugerente resulta asimismo la propuesta de Christoph Girardet & Matthias Müller que, mediante la unión de fragmentos de filmes clásicos en los que aparecen actores interpretando el papel de público -ya sea pasivo o aplaudiendo a rabiar- refleja el abanico de emociones que pueden acoger los palcos y patios de butacas.

Difícil será para el espectador reprimir una sonrisa ante una pieza como la de Tom Marioni, que sugiere que no hay arte comparable al de beber cerveza con amigos -y materializa esta convicción de forma explícita-, como admirarse con la enigmática belleza de la instalación Apollo de Grazia Toderi.

También habrá sitio en el CAAC para propuestas más excéntricas, como Speech as a political act de Nicoline van Harskamp, una performance donde un debate guionizado se reescribe continuamente. Otros nombres de primera fila son Marina Abramovic, Joseph Beuys, Dan Graham o Seth Price.

El director del CAAC confiesa la deuda que Públicos y contrapúblicos tiene con exposiciones anteriores como Un teatro sin teatro (Macba, Barcelona, 2007), The art of participation (San Francisco Museum of Modern Art, 2008), The death of audience (Secession, Viena, 2009) o Move (Hayward Gallery, Londres, 2010), si bien en la colección que desde ayer se exhibe en Sevilla muestra características propias que la otorgan su propia singularidad.

"El artista y el público hace tiempo que dejaron de ser antagonistas para devenir ambos en actores-masa dentro de una supraestructura para la que ambos trabajan como mediadores", asevera Álvarez Reyes. Ahora sólo falta que el público acuda a la cita que tiene en la Cartuja. Allí se habla de él.

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