Local

El Puerto garantiza dinero para proteger el río durante 20 años

La comisión de Aguas del Consejo de Participación de Doñana analizará hoy el proyecto para conservar las márgenes. Los ecologistas tildan de «despropósito» el proyecto y aseguran que es «insostenible» económicamente.

el 12 mar 2014 / 00:22 h.

TAGS:

Arrozales y carreteras en el municipio de Isla Mayor. / Carlos Hernández Arrozales y carreteras en el municipio de Isla Mayor. / Carlos Hernández El dragado de profundización del Guadalquivir que plantea el Puerto de Sevilla empieza a encarar sus debates claves. Hoy la comisión de Aguas del Consejo de Participación del Espacio Natural de Doñana analizará una de las exigencias previas a la autorización del dragado, el proyecto para la protección de las márgenes del río. Es uno de los condicionantes incluidos en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) y ya tiene el rechazo de las asociaciones ecologistas. Sin embargo, el Puerto defiende que es un proyecto a largo plazo, que hay memoria económica y que se prevén medidas para proteger el río durante 20 años. WWF denuncia que el proyecto de instalación de geotubos «es un completo despropósito desde el punto de vista ambiental y económico» porque «no soluciona la causa real de la erosión de los márgenes del río, y económico, porque no tiene en cuenta los grandes costes de mantenimiento y reparación anual de la estructura», según Juanjo Carmona, coordinador de la oficina de WWF España en Doñana, que solicitará el rechazo de la propuesta en la comisión de Aguas y Biodiversidad del Consejo de Participación de Doñana. Sin embargo, Manuel Fernández, presidente de la Autoridad Portuaria indicó que el proyecto ha sido realizado por técnicos de la empresa Ayesa y del propio Parque Nacional y que es «a largo plazo». «En todo el mundo o se limpian los ríos o se aterran con miles de metros cúbicos de lodos, animales muertos... lo que acabaría con su vida y con su navegación», indicó. Además, Fernández dijo estar de acuerdo con WWF cuando apunta que son medidas «puntuales», «sí, pero para los problemas concretos», matizó. «Si se aplica la regla de tres de los ecologistas el programa del lince sería una estafa porque habría que tener en cuenta a toda la fauna de Doñana», puso como ejemplo para defender el proyecto para la recuperación de la margen derecha del río a su paso por el Parque Nacional de Doñana. Para Carmona, la solución del Puerto se ha demostrado ineficaz en otros sitios y sólo colocar las defensas en la orilla –que, a su juicio, se tienen que renovar cada 2 o 3 años– costará 4,27 millones de euros, «sin tener en cuenta quién pagará los grandes costes anuales de mantenimiento y sustitución de las estructuras», mientras que Fernández alegó que el proyecto está avalado por los mejores técnicos, tiene una memoria económica y que la DIA incluye dragados de mantenimiento anuales y de profundización «para 20 años», por lo que está garantizada su financiación. Para los ecologistas, el proyecto de la Autoridad Portuaria parte del diagnóstico «erróneo» de que la erosión está provocada por el oleaje de los barcos. Sin embargo, la causa real de la erosión de los márgenes del Guadalquivir –que han retrocedido entre 10 y 30 metros de 1956 a 1999– es «mucho más compleja, pues está vinculada principalmente a la inestabilidad del terreno», según los conservacionistas. En lo que sí coinciden los ecologistas y los responsables del Puerto es en que el Guadalquivir necesita una actuación integral y conjunta que revierta la degradación ambiental del estuario, tal y como determinó el dictamen científico de 2010. Por su parte, el portavoz de Ecologistas en Acción en el Consejo de Participación de Doñana, Juan Romero, precisó a Europa Press la negativa «absoluta y total» del colectivo a valorar cualquier proyecto que no pase por una recuperación integral del estuario. «Vienen ahora con una idea que busca simple y exclusivamente hacer viable un proyecto económico que no beneficia en nada a Doñana», lamentó. En cuanto a la reunión, el presidente de la Autoridad Portuaria sostuvo que espera que se centre en los aspectos técnicos y que si se pide la protección de otras zonas, «se razone con argumentos». «No queremos confrontación», concluyó. La comisión que se reúne hoy para ver el proyecto emana del Consejo de Participación del Espacio de Doñana, de tal forma que este organismo emitirá un informe que luego pasa al Consejo, que dictaminará en un proceso preceptivo pero no vinculante. Tras esta resolución, será la Dirección General de Espacios Naturales de la Junta la que se pronuncie, ya de manera definitiva. Entonces sólo restaría la autorización del Ministerio. Con todo, el dictamen del Consejo de Doñana siempre ha sido tomado muy en cuenta por las administraciones, dado que en él está representados todos los sectores implicados. Además, las resoluciones del Consejo de Doñana son tomadas muy en cuenta por los organismos europeos que velan por la protección del medioambiente. La Junta, por su parte, apuesta por que se cumplan todos los requisitos de la DIA, lo que implica una negativa tácita a la posibilidad de que el dragado se acometa sin terminar antes la modernización del regadío del arroz que promueve la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir para el control de la salinidad. Sólo se podría dragar antes si se indemniza a los arroceros.

  • 1