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El Puerto peleará por el dragado pese al jarro de agua fría del Ministerio

Arias Cañete dice que no tiene aún el proyecto y no aclara si requiere otra DIA. Manuel Fernández defiende la validez de la evaluación ambiental de 2003.

el 11 may 2013 / 11:00 h.

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La nueva esclusa del Puerto, en una imagen de su puesta en servicio. / Paco Cazalla La nueva esclusa del Puerto, en una imagen de su puesta en servicio. / Paco Cazalla

El ministro de Agricultura y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, lanzó ayer un jarro de agua fría sobre el dragado del río Guadalquivir, justo a continuación del varapalo propinado al proyecto por parte de la Junta de Andalucía, que recordó que antepone la protección de Doñana a cualquier tipo de actuación sobre la profundidad del río. No obstante, la Autoridad Portuaria se mantiene firme y no está dispuesta a retroceder en la defensa de esta obra, que considera de vital importancia, sobre todo con la actual coyuntura económica. La batalla entre las partes –sustentada en la discrepancia de criterios– está servida.

En Jaén, a Arias Cañete, que acudió a la feria Expoliva, le preguntaron por el dragado del río. Su primera respuesta fue que “nadie” ha enviado al Gobierno un nuevo proyecto sobre el dragado, una obra que, además, dejó claro que “no se puede hacer en este momento, porque cuando la anterior declaración medioambiental se hizo, estaba sujeta a unas condiciones técnicas muy rígidas”.

A este respecto, el presidente de la Autoridad Portuaria, Manuel Fernández, replicó que el proyecto, que fue aprobado por el consejo de administración del Puerto el pasado 16 de abril, se compone de seis tomos y que “en su mayoría ya se ha remitido a Puertos del Estado”, que es la instancia a la que corresponde enviarlo. “El resto que falta, relativo a la parte de la protección de las márgenes –uno de los aspectos más sensibles– se terminará de enviar la semana que viene”, señaló. A partir de ese momento, comienza un plazo de dos meses para su análisis previo a su pronunciamiento, explicó.

Para el ministro de Medio Ambiente, “no se puede hacer automáticamente porque la realización de un dragado sin ningunas correcciones técnicas produciría perjuicios al entorno de Doñana y a los cultivos de la zona, que se salinizarían”. No solo eso, sino que además, Arias Cañete apuntó que actualmente la fase en la que se está es, “si a la vista de lo que pretendan hacer las autoridades portuarias de Sevilla, procede o no una nueva declaración de impacto ambiental (DIA) y cuáles serían las condiciones técnicas”.

Pero el Puerto de Sevilla y sus servicios jurídicos lo tienen claro y parten de una premisa radicalmente opuesta. A su entender, esa declaración ambiental, que fue emitida en el año 2003 como positiva, se mantiene aún vigente. Fernández lo argumenta diciendo que fue la misma que se empleó para hacer otras actuaciones portuarias como la nueva esclusa, y por tanto, sigue en vigor. Asimismo, defendió que el proyecto recoge “en gran parte” las recomendaciones del comité científico designado para estudiar el impacto del dragado en el río.

Este pronunciamiento llega en un momento en el que la plataforma de defensa del dragado –integrada por patronales, sindicatos e instituciones y organismos sociales– ha retomado su actividad diez años después de su creación y apenas unos días después del apoyo institucional que supuso la instantánea de los Príncipes de Asturias paseando por las instalaciones de la nueva esclusa.

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