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El Puerto prevé licitar la obra del dragado antes de fin de año

El alcalde defiende que el dragado no tiene efectos negativos para nadie y debe hacerse ya.

el 23 oct 2014 / 13:42 h.

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DRAGADO-RIOEn unos diez o doce días, el Puerto de Sevilla presentará el proyecto de protección de las márgenes del río de nuevo ante la Junta para ver si, en esta ocasión, el Gobierno andaluz y el Consejo de Participación de Doñana le dan el visto bueno. Si es así, su intención es licitar la obra antes de final de año para que esté acabada antes del 31 de diciembre de 2015, fecha tope para no perder los fondos europeos. Así lo ha explicado esta mañana Joaquín Vera, jefe del área jurídica de la Autoridad Portuaria de Sevilla, quien admitió que ya prevén que se presenten alegaciones y “oposición” al proyecto, paso previo al dragado porque es una de las condiciones incluidas en la Declaración de Impacto Ambiental aprobada hace ya once años. Sin nombrar a los grupos ecologistas, que rechazan el dragado de plano, Vera incluso dijo que lo que más les preocupa es que el cumplimiento de la DIA sea “muy estricto”. En una jornada organizada por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), patrocinada por Ferrovial y celebradas en el hotel NH Plaza de Armas, a la que no fueron invitados ningún colectivo en contra del dragado, hasta el propio teniente del alcalde del Ayuntamiento, Javier Landa, dijo temer que el proyecto del Puerto acabe parado porque algún colectivo encuentre “respaldo en los tribunales”. De hecho, hasta la Unión Europa abrió un expediente a España por este proyecto. No obstante, pese a estas incertidumbres y temores, técnicos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), el Ayuntamiento y los empresarios defienden el dragado por sus beneficios “económicos, sociales e industriales”. Éstas fueron las palabras de Juan Ignacio Zoido, alcalde de Sevilla, quien ha afirmado que el dragado de profundización del río que propone el Puerto y que supone pasar de seis a ocho metros de calado en ciertas zonas “no tiene efectos negativos para ningún sector”, ni para los regantes, ni para el medio ambiente ni para provincias como Huelva y Cádiz, cuyos Puertos podrían perder negocio. A su juicio, sería “una irresponsabilidad” perder los fondos europeos, algo que sucederá si el dragado no está terminado antes del 31 de diciembre de 2015. Para el alcalde, “si las cosas se hacen bien no tiene por qué tener efectos negativos para nadie”, de ahí que se mostró esperanzado en que la obra se realice. Zoido recordó que el proyecto del dragado está teniendo un debate “demasiado largo, con más de una década, y eso no ayuda”. “Ya tenemos todos los elementos para tomar una decisión, es el momento. El tejido industrial no puede perder pujanza y confío en este caudal de posibilidades que brinda el río Guadalquivir”, sentenció el alcalde tras lamentar que haya barcos que tengan que descargar mercancía en Huelva para poder entrar en el Puerto de Sevilla. En su opinión, se puede compatibilizar los intereses de los arroceros, la conservación del medio ambiente y de Doñana y el dragado del río para que entren barcos de mayor calado. Juan Saura, director técnico de la CHG, asegura que en términos científicos y técnicos, la afección al río es “pequeña” y que no influiría ni en la turbidez ni en la calidad de las aguas, aunque sí en la salinidad. “El dragado no afecta a la turbidez, que depende de la erosión, ni a la calidad del agua, que depende de los vertidos, es una obra lineal de siete kilómetros con impactos todos ellos corregibles. La salinidad se puede afectar, pero en un 7 por ciento, es una cantidad pequeña que se puede corregir”, dijo Saura tras defender que el proyecto de modernización del regadío se puede solapar y desarrollar en paralelo al dragado. Landa, por su parte, dijo que no es “descabellado” pensar que el Puerto puede desaparecer como tal si no se draga, reforzando las palabras del presidente de la Cámara de Comercio de Sevilla, Francisco Herrero, quien alertó de que el Puerto está en peligro de convertirse en un puerto “de barcazas”. “No todos los políticos están a favor, el Ayuntamiento sí, pero a Cádiz y Huelva no les interesa por eso la Junta está ahí”, opinó. A su juicio, es intolerable que el Puerto pague 24.000 euros para remolcar un barco que no puede entrar en Sevilla cargado de mercancía. Ignacio Gastón, director general de Ferrovial Servicios, indicó que la formación técnica en España es muy alta, que no hay problema que no se pueda resolver y que este tipo de proyectos tiene un impacto en el entorno, como dijo el alcalde, y en la comunidad autónoma. “Será un foco de atracción para que vengan inversores”, defendió. El teniente de alcalde, Javier Landa, fue más allá e incluso defendió el rescate de un viejo proyecto: el canal Sevilla-Bonanza. “Con él tendríamos el mayor puerto de Europa”, dijo, aunque también reconoció que su debate podría llevarnos “otros 60 años”.  

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