Local

El Puerto rechaza condicionar el dragado al plan de modernización del regadío

El presidente de la Autoridad Portuaria, Manuel Fernández, responde a la CHG que no prevé perder los fondos europeos que obligan a hacer el dragado antes del 1 de enero de 2016.

el 12 feb 2014 / 23:03 h.

TAGS:

El proyecto del dragado lleva una década enquistado por los problemas medioambientales y en los cultivos. El proyecto del dragado lleva una década enquistado por los problemas medioambientales y en los cultivos. Más debate y confrontación si cabe por el polémico proyecto del Puerto de Sevilla para el dragado de profundización del Guadalquivir. Mientras que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) apunta que los plazos para modernizar el regadío del arroz imposibilitarían el dragado con fondos europeos porque requieren dos o tres años de trabajos, el presidente de la Autoridad Portuaria, Manuel Fernández, replica que no condicionará un proceso «maduro» como el del dragado a un proyecto de «ayer» como el del regadío. Otra vez los intereses agrícolas chocan con los del Puerto, que también tiene en contra, entre otros colectivos, a los ecologistas. Sin embargo, lo cierto es que los plazos del Puerto son más que apretados porque antes del dragado se tienen que acometer dos proyectos muy complejos: las canalizaciones y tuberías para llevar el agua dulce a los cultivos del arroz del Bajo Guadalquivir y la protección de las márgenes de Doñana, ambos requisitos básicos de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del dragado. Y la fecha tope para no perder los fondos europeos es el 31 de diciembre de 2015. Fernández expresó ayer su rechazo a la idea de condicionar un proceso que cuenta con una historia de diez años, como es el dragado de profundización del río, a un proyecto «no culminado y sin asignación de fondos», como el de la modernización del regadío del arroz, que pasa por que los arroceros lleven a cabo esta labor a través del Canal del Bajo Guadalquivir. El presidente del Puerto sevillano explicó a Europa Press que está en contra de que esta actuación se condicione a «un proyecto surgido hace un año y que aún está en tramitación ambiental». Aseguró que aprueba la iniciativa para modernizar el regadío, que serviría para acabar con los «problemas de salinidad de los arroceros», alineándose con la postura del presidente de la CHG, Manuel Romero, según el cual la acción se justifica por sí sola. Sin embargo, «la iniciativa es muy reciente y supone condicionar un proyecto con fondos asignados a otro aún no terminado y sin consignación clara», lamentó Fernández, que recordó que en la «literalidad» de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) consta que «no se ve un problema de salinidad sustancial derivado del dragado». En cuanto a la probabilidad de que el dragado pueda agotar el plazo para optar a los fondos europeos concedidos, Fernández dijo que la adscripción a una convocatoria posterior es un «escenario» que no contempla.

  • 1