Cultura

El recorte en la inversión municipal obligará a reducir la programación del Maestranza

Estado, Junta y Diputación, que sí mantienen sus inversiones, garantizan la calidad de la programación, pero la cantidad deberá tocarse porque el Consistorio pondrá menos dinero.

el 22 dic 2009 / 14:19 h.

Reunión, ayer, del Consejo Rector del Maestranza.

Pedro Halffter, director artístico del Teatro de la Maestranza y por tanto su programador, y Remedios Navarro, la gerente del coliseo, tendrán que ingeniárselas para, con menos dinero, abrochar una programación para el próximo año que mantenga el criterio de la calidad, aunque deban forzosamente tocar el de la cantidad.

Así quedó ayer escenificado tras la reunión del Consejo Rector del teatro, una reunión con más expectación y morbo que de costumbre tras la polémica de los últimos días que viene enfrentando a la delegada municipal de Cultura, Maribel Montaño, no ya con los melómanos de la ciudad, sino incluso con sus representantes más influyentes, los cuatro ex alcaldes de la democracia.

En tal cita, Montaño debió argumentar y convencer de por qué el Consistorio es la única de las cuatro administraciones socias en el teatro (con Estado, Junta y Diputación) que no podrá mantener la misma inversión que en 2009, lo que sí han hecho las demás.

La crisis ha obligado a recortar la aportación municipal, una reducción que, no se sabe por qué, Montaño no quiso que se hiciera pública.

A lo más que se llegó fue a redactar, de modo consensuado, una nota de prensa en la que el Maestranza, en su línea de corrección política, señala que "las administraciones han ratificado su compromiso con el proyecto del Teatro de la Maestranza, asegurando con ello una programación con su habitual nivel de calidad".

Y se añade: "Para que esto sea posible, tres de sus instituciones consorciadas se comprometen a mantener las mismas aportaciones financieras de 2009, y el Ayuntamiento de Sevilla reajustará su aportación, debido a la coyuntura económica, con el compromiso de volver a equilibrarla en ejercicios posteriores".

Y con el epílogo de rigor: "Con este comunicado, el Consorcio quiere transmitir a los abonados y público en general del teatro su confianza en que la programación seguirá llevando el sello de calidad que la caracteriza, y ello a pesar de la situación económica".

Más allá de las buenas palabras, hubo bastante tensión en la reunión y malestar por la posición del Ayuntamiento. Y una cosa clara: ninguno de los tres socios restantes pondrá la parte que el Consistorio ha dejado sin aportar.

Esto, forzosamente, se traduce en que habrá recortes, y dado que la calidad de la programación se considera intocable, la salida pasa por tocar la cantidad, por eliminar algunos ciclos, por programar menos títulos de ópera o de menos coste.

Ante el bloqueo informativo impuesto al asunto -¿dónde queda la transparencia de un teatro participado por administraciones públicas?-, habrá que esperar a la presentación de la próxima programación para comprobar las cifras, su efecto en el calendario del teatro y si Halffter tiene o no pelos en la lengua.


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