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El rector sugiere a los alumnos que rebajen los días del paro académico

Recalca que la protesta es "legal" pero que "habrá que reflexionar sobre si está bien escrita" la norma que la regula.

el 24 may 2012 / 15:12 h.

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Estudiantes encerrados en el Rectorado de la Hispalense en protesta por los recortes celebran una asamblea.
Antonio Ramírez de Arellano.

El rector de la Universidad de Sevilla se ha cuidado mucho de pronunciar en público un apoyo explícito al paro académico de dos semanas aprobado por los estudiantes. Antonio Ramírez de Arellano , sobre el que están puestos todos los focos desde que fue el primero en el ámbito estatal en alzar la voz contra las formas y políticas del ministro José Ignacio Wert , comprende la protesta pero se infiere de sus últimas declaraciones que alberga dudas sobre su duración, máxime cuando afecta al final del curso. En la rueda de prensa conjunta con la rectora de Málaga, Adelaida de la Calle, para encauzar el proyecto de campus de excelencia Andalucía Tech tras anunciar el Gobierno que no habrá ni un euro para el programa, el rector sugirió a los estudiantes que "reflexionen" sobre las consecuencias que pueda tener el paro académico. Consecuencias académicas (no se pueden celebrar tutorías, ni clases, ni prácticas ni exámenes a no ser que profesores y estudiantes consensúen su reprogramación) pero también, y muy importantes, en la "imagen y el prestigio" de una institución cinco veces centenaria.


El debate hay que enfocarlo, en palabras del rector, en términos de "oportunidad". "Si dura muchos días el paro lo que cabe preguntarse es ¿a quién beneficia?, ¿nos ganamos así el apoyo de los ciudadanos?", expresó en voz alta. Ésta última cuestión -"la percepción de la sociedad de lo que está pasando puede no ser positiva", dijo en otro momento de su discurso- no es baladí ni tampoco ajena a la historia más reciente de la Universidad de Sevilla. Para Ramírez de Arellano, la "fuerza de la acción" puede poner en entredicho el "prestigio social de la institución". Por eso, sugirió a los estudiantes que "reflexionen" y tengan "siempre en revisión" la medida.


Dicho todo esto, lo que zanjó fue el debate sobre la legalidad o no de la medida de protesta. Centrar el tiro en este punto es "desenfocar" el problema, aseguró. La normativa (Reglamento General de Estudiantes) pasó, primero, los filtros del Claustro (donde fue votado por la amplia mayoría de los parlamentarios universitarios) y, después, los de la Junta. "No estamos ante un problema de legalidad". Ahora bien, "aunque no se pueden cambiar las normas a la mitad del partido", sí que anunció su intención de revisar el Reglamento en lo tocante al paro académico. "Deberemos reflexionar sobre si está bien escrito o no", apostilló. En este mismo sentido se manifiestan un grupo de estudiantes de Derecho. Han remitido al rector un escrito, al que ha tenido acceso este periódico, donde le piden que revise el reglamento, que suspenda el paro académico y que "establezca los mecanismos oportunos para la devolución de la parte proporcional del importe de las matrículas abonadas por los estudiantes". Y todo ello, alegando que el paro es "contrario a nuestra Constitución".


La portavoz del Consejo de Alumnos de la Universidad de Sevilla (Cadus), Nerea de Tena Álvarez, salió al paso de las declaraciones del rector asegurando que los estudiantes siempre revisarán el paro académico, pero "nunca para reducir el número de días". Tras el éxito de la manifestación del pasado 22 de mayo (la primera en democracia que secundaron todos los niveles educativos, con la Universidad en la cabeza de la manifestación) y con los ánimos muy subidos por el seguimiento al encierro en la Facultad de Geografía e Historia, que ahora pasará a Bellas Artes, los alumnos no quieren ni oír hablar de una reconsideración de la duración del paro. El Cadus está dispuesto a llegar hasta el final y, a partir de ahí, plantear la idoneidad o no de hacer indefinida esta medida de presión.


PAROS Y PLANTONES

¿A quién beneficia este paro?, se preguntaba ayer el rector. Los estudiantes son los más perjudicados: pierden exámenes, clases, tutorías... Los profesores -muy afectados también por el Real Decreto- seguirán cobrando aunque no puedan realizar ninguna de sus tareas académicas.


Pero la Universidad de Sevilla también puede salir escaldada de ésta. Ya le ocurrió en 2001 cuando se puso al frente de las protestas contra la Ley Orgánica de Universidades (LOU) del PP. La Hispalense, con su rector, ha sido quien ha tirado del carro de las demás universidades españolas. Todo ese malestar, hasta entonces larvado, cristalizó el pasado miércoles en el Consejo de Universidades. Los rectores plantaron a Wert por no querer este debatir sobre los recortes.  

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