Cultura

El repaso. Del campo bravo y un eclipse total

Repaso a la actualidad taurina de mano de nuestro periodista experto en estas lides.

el 06 dic 2010 / 19:54 h.

* Hierros para Sevilla. Los abonados conocerán en sólo unos días, vía felicitación navideña, el listado de las ganaderías que se lidiarán en la temporada 2011 en la plaza de la Maestranza.

Dentro de este elenco parecen seguros los hierros de Daniel Ruiz, Garcigrande, Dolores Aguirre, Victorino Martín, El Pilar, Torreherberos, Torrestrella, Torrealta, Alcurrucén y Marqués de Domecq, además de Miura y Conde de la Maza, que son como de la familia. En algunas tertulias se apunta que los tratos con la familia Núñez del Cuvillo podrían andar aún abiertos. ¿Habrá acuerdo después de tanto pin-pan-pún?

* ¿Adiós definitivo? Aunque dicen que Felipe Luis Maestro, el director gerente de Fibes, aún tiene un par de cartuchos por quemar, un pajarito bien informado y operante en los entresijos de la muestra explicó a este Observatorio que a la nonata XII Feria Mundial del Toro sólo puede salvarla un milagro.

No hay financiación pública ni privada y muchos ganaderos, con la que está cayendo en el campo, tampoco están demasiado dispuestos a rascarse el bolsillo a fondo perdido. El eclipse, a estas alturas, se antoja total.

* Genocidio bravo. La primera vacada en pasar por el matadero fue la de Atanasio Fernández, una de las madres del actual mapa ganadero de Salamanca por decisión de la familia propietaria, que se ha desentendido del negocio.

Recientemente llegaban noticias de otro cariz que han encendido la alarma: la presión sanitaria y el estricto cumplimiento de normativas paridas en despachos de Bruselas pensadas para corrales de vacas lecheras está amenazando la supervivencia de muchas ganaderías históricas. No es lo mismo matar cuarenta cerdos -me compro otros cuarenta- o quitar de enmedio un puñado de becerros de cebo que sentenciar de muerte encastes irrecuperables, verdaderos tesoros genéticos como la histórica ganadería de Sánchez Cobaleda.

La sospecha de cualquier enfermedad puede ser la excusa para dar matarile a una explotación completa que, en regimen extensivo y semisalvaje, no puede meterse en el mismo saco ni participar de una normativa pensada para granjas. Tal y como señala el tratadista taurino Domingo Delgado de la Cámara, es la fauna propia del monte y la dehesa la que transmite al ganado bravo algunas enfermedades que condenan a muerte a las vacas bravas y dejan de rositas -como es natural- a los venados y jabalíes que las portan.

El fin de la subvenciones europeas al ganado vacuno podría suponer un mayor grado de libertad en una crianza natural fiscalizada y burocratizada hasta el ridículo: un vaquero muerto en accidente en un cerrado mueve muchos menos papeles que una vaca muerta naturalmente en el campo bravo. Ni más ni menos.

* Ruina en los pueblos. Los efectos de la pertinaz crisis económica, que está cambiando de arriba a abajo la organización del negocio taurino, ha tenido una calamitosa incidencia en las plazas de tercera categoría.

El espectáculo se ha derrumbado en estos escenarios que, sin salir de la provincia de Sevilla, han dejado cerradas las puertas de cosos como los de Morón o Constantina. Según las estadísticas publicadas en los últimos días por Mundotoro, en 2010 se dejaron de celebrar 817 festejos menos que en 2007.

Ese año marcó la mejor cota de unas cifras que ahora van en picado. En el caso de las plazas de tercera se han dado la mitad de espectáculos. De las novilladas, ni hablamos.

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