Economía

El rescate a Grecia será "rápido" y con ayuda voluntaria de los bancos

Zapatero subraya que, a pesar de las dificultades generadas por la situación helena en estos días, España no está en riesgo.

el 17 jun 2011 / 11:26 h.

Alemania y Francia lograron ayer limar asperezas para agilizar el segundo rescate a Grecia y abogaron por actuar con "rapidez" para evitar la quiebra. Este anuncio tuvo un efecto inmediato en los mercados y en la presión que en los últimos días soportaba España al ser uno de los países periféricos del euro.

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, mostraron ayer su unidad respecto al nuevo paquete de ayuda a Grecia, que incluiría la participación del sector privado con carácter voluntario, según lo recogido en la denominada Iniciativa de Viena.

"La Iniciativa de Viena es una buena base y creo que podemos avanzar a partir de este planteamiento", afirmó la canciller alemana en una rueda de prensa conjunta con el presidente francés. El respaldo de Merkel a esta propuesta representa un cambio en la postura de Berlín, que a principios de mes había enviado una carta a sus socios europeos en la que proponía un canje de los bonos del sector privado para ampliar su vencimiento y asegurar así el reparto de la carga con los bancos.

"Tenemos que avanzar a partir de este punto ahora, y creo que tiene sentido implicar al sector privado. Esto es importante para nosotros", insistió.

Respecto a las informaciones publicadas el pasado jueves de que Alemania quería esperar hasta septiembre para cerrar un acuerdo sobre la nueva ayuda a Atenas por las divergencias sobre el papel del sector privado, Merkel subrayó que no tiene sentido establecer un calendario específico sobre la ayuda a Grecia y la implicación del sector privado, y afirmó que "cuando más rápido se llegue a una solución mejor".

Por su parte, Sarkozy enumeró los cuatro requisitos que deben cumplirse para garantizar la implicación del sector privado en el segundo rescate de Grecia: que sea voluntario, que evite crear un incumplimiento de las obligaciones (credit event) de deuda, que tenga el respaldo del Banco Central Europeo y que el acuerdo sea cerrado con rapidez.

"Queremos ir tan rápido como sea posible sin fijar una fecha concreta. Septiembre no es tan rápido como sea posible, podríamos tener otras preocupaciones en agosto y estamos en la segunda mitad de junio; ustedes saben lo quiero decir", añadió.

En este sentido, Grecia pretende que los miembros del Eurogrupo ratifiquen mañana el plan de austeridad con modificaciones promovido por su Gobierno, pero que aún tiene que ser aprobado por el Parlamento griego, confirmó el nuevo ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos.

En este contexto, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó que, a pesar de las dificultades por las que está atravesando Grecia, España no está en riesgo.

El jefe del Ejecutivo también valoró el acuerdo alcanzado por Merkel y Sarkozy. Así, Zapatero confió en que el Consejo Europeo que se celebrará entre mañana y el lunes aprobará el nuevo paquete de ayuda financiera al país heleno.

Según dijo, el Gobierno ya esperaba que junio fuese complicado en los mercados financieros, porque Grecia tiene vencimientos de deuda inminentes que afrontar, y así se lo había trasladado al líder de la oposición, Mariano Rajoy, según informó TVE.

Zapatero se expresó así en una conversación informal con periodistas a bordo del avión que le ha llevado a San Petesburgo desde Astana (Kazajstán).

Alivio en los mercados. La decisión franco-alemana tuvo una repercusión inmediata en el parqué. Las bolsas europeas recibieron con subidas la decisión de que el rescate griego sea rápido y participen en el voluntariamente los acreedores privados. El Íbex 35, por su parte, cerró la sesión con una alza del 2,18%, hasta los 10.135 puntos. La rentabilidad del bono español a 10 años bajó hasta el 5,57%, por lo que el diferencial con el bund alemán se situó en 261 puntos básicos, alejándose así de los 290 que rozó en la víspera.

En este sentido, los analistas subrayaron que hay que ser cautelosos y esperar a ver cuál es la reacción de los mercados, ya que su evolución dependerá de cómo avancen los acuerdos la próxima semana. Así, recordaron que el Íbex debe cotizar por encima de los 10.500 puntos y la prima de riesgo debe descender al menos hasta la cota de los 200 puntos básicos para comenzar a hablar de recuperación de los mercados.

El FMI mejora su previsión de déficit

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha mantenido sin cambios su previsión de déficit para España en 2011 en el 6,2%, aunque ha mejorado en seis décimas su estimación para 2012, hasta el 5,1%, respecto a la edición de abril de su informe Fiscal Monitor, debido a las últimas medidas anunciadas por el Gobierno para controlar el gasto.

Pese a esta mejora de las previsiones, vuelve a mostrarse más pesimista que el Gobierno español, que espera que el déficit cierre este año en el 6% y descienda en 2012 hasta el 4,4%, con el fin de que en 2013 alcance el objetivo del 3% marcado en el Pacto de Estabilidad.

Por el contrario, el FMI empeora su previsión de deuda respecto al PIB, que ascenderá hasta el 67,5% este año, 3,5 puntos porcentuales más que en la anterior estimación.

Botín exige "reformas y trabajo"

El presidente del Banco Santander, Emilio Botín, aseguró ayer que es "clave" para la recuperación económica de España completar la reestructuración del sistema financiero, centrada en las cajas de ahorros, y "avanzar con rapidez en la recapitalización de algunas entidades y en su salida a bolsa".

Botín enfatizó que "lo que es necesario se resume en tres palabras, reformas, trabajo y confianza" y que España cuenta con empresas muy competitivas y la generación joven "mejor preparada de la historia".

En el último año "se han dado pasos importantes" con el fin de recuperar la confianza de los mercados internacionales con la puesta en marcha de reformas estructurales que han permitido mantener a España lejos del resto de países periféricos, consideró Botín.

 

 

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