Cultura

El respaldo del gran público marcó una feria de transición

La mejor noticia no estuvo en la novedad de los contenidos. El modelo actual de feria se cierra con esta edición que estuvo a punto de no celebrarse como efecto colateral de la crisis. El mejor dato fue el respaldo del público, que hace albergar esperanzas para el futuro de una muestra amenazada. Foto: J.C.

el 15 sep 2009 / 23:03 h.

La mejor noticia no estuvo en la novedad de los contenidos. De hecho, el modelo actual de feria se cierra con esta edición que estuvo a punto de no celebrarse como efecto colateral de la galopante crisis. El mejor dato fue el respaldo del gran público, que hace albergar esperanzas para el futuro de una muestra amenazada.

Ese buen ambiente vivido en los pabellones de Fibes sirvió para despejar muchas dudas y para reafirmar el papel del verdadero destinatario de un evento que no podría sobrevivir sin el respaldo del público. Según los datos facilitados por la organización se superaron ampliamente los 135.000 visitantes del pasado año con una jornada menos, y un retraso de dos semanas sobre las fechas previstas inicialmente. En este año de ajustes, de necesario empuje institucional, no falló -como en 2008- el alcalde de Sevilla, que rubricó la sobria ceremonia de inauguración en unión del consejero de Agricultura de la Junta de Andalucía, Martín Soler.

Hasta 70 ganaderías de bravo participaron en el evento, bien como expositores o aportando sus reses para las distintas faenas camperas. Dentro del apartado comercial han sido 200 las marcas que han ocupado este año el pabellón 2 de Fibes. La firma de autógrafos por parte de los matadores volvió a ser uno de los platos fuertes de la muestra después del éxito cosechado el año pasado. Una vez más se demostró que la Feria Mundial del Toro no se puede entender sin el protagonismo compartido de los hombres de luces. Espartaco, El Cid, Ortega Cano, Eduardo Dávila Miura, Finito de Córdoba, David Fandila El Fandi, Antonio Ferrera, Enrique Ponce, Diego Ventura, Antonio Domecq, Julio Aparicio y Salvador Vega atendieron las larguísimas colas de aficionados con una sonrisa y exquisita profesionalidad, desbordando ampliamente los horarios previstos por la organización.

En el debe, el agotamiento de un formato de espectáculo -este año bajo el título de La Mujer y el Toro- que pasó de puntillas. La revisión de este montaje escénico también tendrá que llegar con la anunciada renovación de contenidos y el reciclaje del modelo de feria que, previsiblemente, acompañará la inaguración de la XII edición en 2010. La muestra volverá a abrir sus puertas en sólo unos meses, a finales de octubre. Ésta vez será al otro lado del Atlántico, en la localidad mexicana de Aguascalientes.

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