El Rey: "España depende de la mejora de la Universidad"

Don Juan Carlos empuja a formarse en otras culturas e idiomas

el 14 oct 2010 / 19:23 h.

Los reyes, Don Juan Carlos y Doña Sofía, rodeados de rectores, siguen al ministro de Educación, Ángel Gabilondo.

El curso universitario se inauguró ayer oficialmente en San Fernando (Cádiz), donde no hay ninguna universidad, pero sí está el Teatro de las Cortes de Cádiz, donde se reunieron las Cortes Generales de 1810, hace 200 años.

El Rey Don Juan Carlos abrió el curso académico con un discurso donde la educación volvió a convertirse en la gran esperanza para sacar al país de la crisis y no volver a tropezar en ella. Además del monarca, el presidente de la Junta, José Antonio Griñán, el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, y -en otro foro, pero en la misma Cádiz- el mayor banquero de España, Emilio Botín, coincidieron en un elogio al valor de la educación en tiempos de crisis. Don Juan Carlos dijo que "no basta" con que el sistema universitario español esté entre los "buenos", sino que tiene que estar "entre los mejores" y advirtió de que para ello hay que "paliar las deficiencias" y "redoblar esfuerzos", una tarea "especialmente compleja en tiempos de crisis". "No hay que olvidar la necesidad de seguir mejorando nuestra educación universitaria para situarla en la cima de las del entorno europeo", señaló el Rey, recordando que "la búsqueda de la excelencia es consustancial al espíritu universitario".

Para Don Juan Carlos, "de la mejora del sistema universitario español depende el futuro de España", su bienestar colectivo, la promoción de los ciudadanos, la igualdad de oportunidades y la cohesión social. "Las universidades están llamadas a desempeñar un papel muy relevante para avanzar hacia un nuevo modelo económico basado en el conocimiento", advirtió.

El Rey cree que en un mundo "globalizado y complejo" como el actual, los ciudadanos tienen que estar "mejor preparados" para afrontar con éxito "múltiples retos", así como la "creciente e imparable competitividad a todos los niveles". "La formación no puede descuidar" el conocimiento de otras culturas y lenguas extranjeras, insistió el monarca. Este año se celebra un siglo de la aprobación del Real Decreto que permitió a las mujeres el libre acceso a la universidad española, un aniversario, que para el Rey "fue la simiente de un proceso que lleva a la feliz realidad de la importante presencia de las mujeres en los centros de educación superior".

El ministro de Educación explicó que este curso universitario ya se enmarca en el Espacio Europeo de Educación Superior, más conocido como Plan Bolonia y felicitó a las universidades por la adaptación de las 2.238 grados, "un trabajo ejemplar", dijo.
Este curso cuenta con un 11,3% más de estudiantes matriculados que el año pasado (unos 385.000), que superan la cifra de 1,6 millones inscritos en los centros universitarios españoles. Gabilondo destacó que en medio de una crisis, la universidad "ha estado en la vanguardia", y aseguró que "luchar contra la crisis supone situar a la universidad en el centro de las políticas económicas y sociales". "No se trata de los grandes objetivos, sino de trabajar conjuntamente con el resto de los agentes sociales, políticos y económicos", sentenció.

En su intervención, el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, se centró en desmentir que la universidad sea el "último escalón educativo", y reivindicó la idea de un sistema de formación a lo largo de la vida, que no se detenga en una titulación universitaria. "Se trata, en definitiva, de un largo proceso de cambios que nos ha llevado a la convergencia con los países de nuestro entorno, sobre todo con la plena implantación del Plan de Bolonia", dijo.

Griñán recordó que en 1980 en Andalucía el 15% de la población estaba en edad universitaria y había cinco centros entre los que estaban repartidos unos 80.000 estudiantes, y en la actualidad, los centros se han reducido a cuatro, pero el número de estudiantes se ha triplicado y el de docentes se ha multiplicado por cuatro.

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