Local

El Rey llama a la "unidad" contra el terrorismo en el Día de las Víctimas

el 27 jun 2010 / 10:49 h.

TAGS:

El Congreso de los Diputados rindió ayer al mediodía un sentido homenaje a las víctimas del terrorismo en un acto solemne organizado después de que se acordara por unanimidad declarar como Día de las Víctimas del Terrorismo el 27 de junio, la fecha en la que hace 50 años ETA asesinó por primera vez, concretamente a una niña de 22 meses llamada Begoña Urroz Ibarrola.

Los Reyes presidieron esta ceremonia, que tuvo lugar en Salón de Plenos de la Cámara Baja, que por primera vez se abría en domingo a un acto público, y en la que estuvieron los presidentes de las Cortes Generales, José Bono y Javier Rojo, así como los presidentes del Tribunal Constitucional (TC) y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), María Emilia Casas y Carlos Dívar, respectivamente. A su llegada a la plaza de las Cortes, y antes de acceder al Congreso por la Puerta de los Leones, los Reyes fueron ovacionados y vitoreados por muchos ciudadanos que se agolpaban en la zona.

En el hemiciclo estuvo presente una amplia representación de diputados y senadores de todos los grupos parlamentarios, la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega; seis ministros y también autoridades institucionales y representantes de las víctimas, que siguieron el acto desde la tribuna. Entre las ausencias destacó la del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que se encontraba en la cumbre del G-20 en Toronto (Canadá).

El homenaje comenzó con la interpretación del Himno Nacional por parte de la Orquesta Sinfónica Chamartín, tras el cual tomó la palabra el presidente del Congreso. Bono aprovechó su discurso para denunciar cualquier indicio de permisividad hacia el entorno del terror y para abogar por “castigar” de forma unánime a aquellos políticos “tibios” que “pisen la línea roja” entre el terrorismo y la democracia. “Ambigüedad cero”, enfatizó. Bono también aseguró que contra el terrorismo no puede haber “ni un regate de más, ni un paso de menos”, porque los políticos “sin excepción ideológica alguna” no pueden permitirse “ni el más mínimo resquicio de duda” y deben trabajar “todos a una”.

Tras sus palabras, todos los asistentes puestos en pie guardaron un minuto de silencio para recordar a las víctimas y a continuación don Juan Carlos tomó la palabra. Su Majestad, quien durante su alocución consideró “una prioridad insoslayable” acabar con el terrorismo “con todos los instrumentos del Estado de Derecho”, señaló la unidad como “un deber frente a las víctimas”. El Rey además insistió en la gratitud y el reconocimiento que la sociedad debe a los que han sufrido la “barbarie del terrorismo” y a sus familiares y los consideró no sólo un “referente cívico” sino también “un símbolo de la firmeza de nuestro compromiso con la democracia y la libertad”.

Su discurso fue con una prolongada ovación por parte de los asistentes, que a continuación escucharon la interpretación de una pieza musical a cargo de la Orquesta Sinfónica de Chamartín.

Alocución de las familias. Al término del acto, los Reyes y los presidentes de las Cortes volvieron al Vestíbulo de Isabel II, junto a los presidentes del TC y del CGPJ, para saludar a los representantes de las víctimas del terrorismo, y después se dirigieron al Salón de Pasos Perdidos, donde don Juan Carlos y doña Sofía mantuvieron un breve encuentro con todos los asistentes al acto. Las víctimas del terrorismo y sus familiares mostraron su satisfacción con el desarrollo de este acto, especialmente con los discursos pronunciados por el jefe del Estado y el presidente del Congreso, que alabaron por su “emotividad”.

Eso sí, desde la AVT se le solicitó a Bono que el próximo año en este homenaje también pueda intervenir algún representante de estos colectivos. sin líderes autonómicos. Ésta es la primera edición de una iniciativa que partió del propio Bono, que la anunció el pasado 11 de marzo, con motivo del homenaje que el Congreso celebró coincidiendo con el sexto aniversario de la matanza terrorista de 2004. El objetivo, según explicó entonces el presidente del Congreso, es “perpetuar cada año su recuerdo en la memoria colectiva de los españoles”.

“Ese día nos reuniremos todos los años no para competir, sino para compartir”, proclamó ese día Bono, quien sin embargo ayer lamentó la escasa presencia de presidentes autonómicos –sólo asistió el lehendakari, Patxi López–, “pese a que todos estaban invitados”. El 27 de junio fue propuesto por todas las asociaciones de víctimas porque ese día de 1960 ETA asesinó por primera vez a una niña de 22 meses llamada Begoña Urroz, que murió calcinada en un coche como consecuencia de un artefacto explosivo que la banda hizo explotar en la estación de autobuses de San Sebastián.

  • 1