Economía

El riesgo de lengua azul vuelve y obliga a otra vacunación masiva

El ganado ovino y bovino mayor de tres meses está incluido en la campaña

el 28 mar 2010 / 22:13 h.

Vacunación de ovejas contra la enfermedad de la lengua azul en noviembre de 2004.

Como los ojos del río Guadiana, afloran de nuevo las alarmas sobre la enfermedad de la lengua azul en la comunidad andaluza después de que en las ganaderías de ovino del norte de Marruecos haya proliferado un brote del serotipo 4, que fue erradicado en la cabaña española hace precisamente ahora un año.

Ante tal amenaza, el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino , dentro de un plan conjunto con las autoridades veterinarias lusas, ha ordenado vacunar con carácter obligatorio a buena parte de la cabaña andaluza, la que presenta un mayor riesgo no sólo de importar el mal (por su cercanía al continente africano) sino también de extenderla al resto de la española.

Comarcas. En concreto, y según la orden del departamento que dirige la ministra Elena Espinosa, se procederá a la vacunación contra el serotipo 4 de la totalidad de las comarcas ganaderas de las provincias de Cádiz, Huelva y Málaga y las sevillanas de Osuna, Utrera, Lebrija, Sanlúcar la Mayor y, por último, Marchena. Y la medida afecta a todos los animales de razas ovina y bovina mayores de tres meses. Una anticipación al máximo, pues si bien esta enfermedad no se traslada a las personas, es de rápida transmisión (lo hace un tipo de mosquito) y causa estragos en las ganaderías.

Este más vale prevenir que curar, asimismo, se aplicará también frente a los serotipos 1 y 8 en la zona restringida, que desde octubre de 2008 abarca todo el territorio nacional más las ciudades autónomas de Melilla y Ceuta, y para idénticos animales.

Seria amenaza. Técnicos de la Consejería andaluza de Agricultura y Pesca señalan que la extensión del serotipo 4 en el país magrebí "supone una seria amenaza para la cabaña ganadera del sur peninsular", a la vez que destacan la importancia de la colaboración con Portugal para que, de esta forma, sea más efectivo el corredor de seguridad veterinaria.

El serotipo 4, no detectado en España desde noviembre de 2006, mas el territorio nacional no fue declarado libre hasta marzo del año pasado, es uno de los más infecciosos dentro de los 24 distintos que se conocen del virus patógeno. El 4 y el 1 eran los más comunes al proceder ambos de los estados mediterráneos de África, aunque el 8 irrumpió -y por sorpresa- en los países del centro de Europa a mediados de la presente década y se extendió a España. En medio continente están presente el 1 y el 8, aunque no el 4, convertido ahora en el objetivo principal de la lucha de la autoridad veterinaria, después de que en otoño de 2008 cesara la vacunación contra el mismo.

Muertes. La enfermedad, que provoca el decaimiento total del animal y puede desembocar en su muerte, causó graves pérdidas en Sevilla, sobre todo en la Sierra Norte, durante 2007. Según datos de Asaja, en la comunidad andaluza murieron 150.000 ovejas. Aunque aceptan esta vacunación obligatoria, no pocas veces los ganaderos, en especial de la patronal agraria Asaja de Sevilla, han resaltado las consecuencias colaterales que acarrea, con abortos y malformaciones de los corderos nacidos.

De hecho, el sector de la Sierra Norte relaciona la vacuna con una menor capacidad reproductiva de los animales (menos partos), aunque científicamente, dice, no lo puede demostrar.

Prácticas inapropiadas. Un estudio conjunto de profesores del Departamento de Sanidad Animal de la Universidad de Córdoba y de la Consejería de Agricultura -publicado en el Informe Anual Agrario 2007 de Unicaja- señala que los altos niveles de mortalidad detectados entonces se correspondían con "inadecuadas medidas de política sanitaria y productiva de las explotaciones ovinas de nuestra región". Así, habla de una elevada densidad de animales y la ausencia de infraestructuras de protección frente al vector transmisor.

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