Cultura

El robo de cables en el monasterio de San Jerónimo atrasa y encarece su apertura

La iluminación del claustro del inmueble municipal funcionaba hasta que fue saqueada antes de que la empresa iniciara las obras, lo que obliga a Urbanismo a desembolsar 47.000 euros más

el 22 oct 2014 / 12:00 h.

MONASTERIO-DE-SAN-JERONIMOLas obras de conversión del antiguo monasterio de San Jerónimo en un centro cívico para el barrio empezaron en abril de 2005, con la promesa inicial de que estarían terminadas en septiembre de 2006. Sin embargo, la historia de este proyecto es un incesante cúmulo de retrasos que suman ya más de ocho años. Ahora, el motivo que explica la última de las prórrogas concedidas para el final de los trabajos, en este caso de dos meses, resulta cuanto menos llamativa y pone en cuestión la vigilancia que del consistorio sobre este edificio, de propiedad municipal. No en vano, de abril a diciembre de 2013 alguien robó la mayor parte del cableado y del sistema de iluminación del claustro, que se encontraba en perfectas condiciones de funcionamiento. Ahora, la empresa constructora a la que se adjudicó el proyecto de finalización de la rehabilitación, que hizo el proyecto contando con esas luces, alerta de que reparar este hurto supone un incremento del presupuesto de hasta 47.000 euros y del plazo. El 28 de noviembre de 2013 se formalizó un contrato de obra pública para rematar la restauración del edificio. El plazo de ejecución era de seis meses, previendo el inicio de las obras el 27 de diciembre de 2013, y la finalización el 27 de junio de 2014. Sin embargo, antes de que llegaran los operarios de la empresa para realizar las tareas que estaban previstas, alguien sorteó las medidas de seguridad con las que contaba este monumento y se llevó cables y proyectores. Según el informe de la dirección facultativa de las obras, al que ha tenido acceso este periódico, «el claustro del monasterio contaba con la iluminación suficiente en sus galerías superiores e inferior, como espacio necesario de circulación entre las diferentes dependencias del centro cívico». «Cuando se terminó de redactar el proyecto de finalización de las obras de rehabilitación, en abril de 2013, dicha instalación existía, siendo esta la razón por la que se recogieron en ese documento partidas sólo para la reparación y puesta a punto de ese sistema», añade el documento. Sin embargo, tras comenzar las obras, se comprobó que había sido sustraído «una gran parte del cableado y un alto número de proyectores». Esto obligó a redactar una modificación del proyecto, para poder abordar la colocación de los nuevos cables y conductores, diferentes a los anteriores por exigencias normativas, así como los proyectores. También se precisaba un nuevo conexionado, ya que se consideraban «irrecuperables los restos de la instalación anterior». La empresa justificó además que la colocación del nuevo suministro en el centro cívico, en obras, debía realizarse previamente a la conclusión de los trabajos, ya que de ejecutarse con posterioridad, «sería más costoso por tener que intervenir en zonas recién acabadas». Por ello, se ha solicitado autorización para la modificación del contrato, con un nuevo importe que ascendería a casi 47.000 euros –36.000 más IVA–, lo que supone un incremento del 9% del presupuesto de adjudicación del proyecto actualmente en ejecución, que ascendía inicialmente a 429.846 euros, más 90.000 en concepto de IVA. Además, se solicita aumentar el plazo de ejecución de la rehabilitación en otros dos meses. El consejo de la Gerencia de Urbanismo tiene previsto abordar y aprobar en su caso este asunto en su reunión de hoy, lo que supondrá un nuevo retraso para este conjunto monumental. Además, también tiene pendiente también la autorización por parte de la Junta de varios problemas que se están encontrando para la legalización del centro de transformación de suministro eléctrico, aunque se considera que esto quedará resuelto el 1 de noviembre de 2014. Aunque esta obra sufre un retraso de ocho años, no todos ellos, lógicamente, son atribuibles a este Ayuntamiento, que tuvo que rescindir en 2012 el contrato con la anterior adjudicataria por incumplir los plazos de los trabajos y licitar de nuevo el proyecto. El objetivo es convertir el monasterio en un espacio no solo abierto a los vecinos del barrio sino con capacidad para albergar eventos para el uso y disfrute del resto de la ciudad. Para ello, el consistorio anunció recientemente que modificará el proyecto para que en el claustro puedan celebrarse espectáculos con un aforo de cerca de 900 espectadores frente a los 200 inicialmente previsto. La adecuación requiere por un lado dotar el claustro de un sistema de iluminación nocturna, y por otro adaptar los planes de prevención de incendios y emergencias al nuevo aforo. Este monasterio tiene 600 años de historia, lo que no ha impedido al delegado de Participación Ciudadana y Coordinación de Distritos, Beltrán Pérez, optar por ampliar las posibilidades de este Bien de Interés Cultural (BIC). De hecho, su capacidad superará la de escenarios al aire libre como el teatro romano de Itálica y auditorios cerrados como el Lope de Vega.

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