Cultura

El sector teatral acusa a Plata de abandonarlos y desmembrarlos

La Junta admite que habrá una gran rebaja en las ayudas, que no se conocerá hasta 2011.

el 15 dic 2010 / 20:32 h.

Rafael Gordillo, en su visita a la plantilla, ayer.

Ya lo dice el refrán: cuando el dinero sale por la puerta, el amor se escapa por la ventana. El idilio -con algún que otro altibajo- que hasta ahora han mantenido el sector cultural andaluz y la Junta parece haber llegado a su fin o, al menos, a un punto de difícil retorno.

El motivo, que no hay dinero para mantener íntegramente las subvenciones para las artes escénicas que hasta ahora se venían repartiendo.

El conflicto se veía venir ante la lluvia de recortes del pasado año, si bien se visualizó claramente por primera vez el pasado 23 de noviembre. Ese día, el director general de Innovación e Industrias Culturales, Andrés Luque, convocó a empresarios, compañías escénicas y salas de exhibición a una reunión a puerta cerrada en el Teatro Central, en la que les planteó un nuevo modelo de relación con la Junta: sustituir las ayudas a fondo perdido por créditos reembolsables.

Esto generó duros reproches y críticas del teatro andaluz hacia la consejería, a la que llegaron a acusar de "hacerle el trabajo sucio al PP". Tras el encuentro, ambas partes quedaron en reanudar el diálogo. Sin embargo, casi un mes después, no han vuelto a hablar.

Por ello, la Asociación de Empresas de Artes Escénicas de Andalucía (ACTA) -la principal asociación del sector, con unos 50 socios- envió anteayer a los medios un comunicado en el que denuncia el "abandono" que sufre el sector por parte de la consejería.

Tras calificar de "asombroso" que Luque no haya vuelto a ponerse en contacto con ellos en este tiempo, advierten de que de seguir adelante con los recortes en las subvenciones -que, a su juicio, serán de al menos el 50%, cuando no la desaparición de las ayudas- desembocará en la "desmembración y desaparición paulatina de toda iniciativa privada de artes escénicas de Andalucía".

Pero además de la crítica, ACTA dio un paso más endureciendo su postura y dio por rotas las conversaciones con la Dirección General de Industrias Culturales: "Ante esta situación, ACTA reconoce como único interlocutor válido para iniciar un proceso de negociación de medidas, que pasan por un aumento presupuestario, al consejero de Cultura, Paulino Plata".

Andrés Luque trató ayer de rebajar el tono de la polémica, atribuyendo estas declaraciones a "una preocupación por los recortes presupuestarios" y no sintiéndose aludido por las críticas vertidas.

El director admitió que las subvenciones sufrirán recortes que aún están por concretar, ya que no están cerradas y no se convocarán, al menos, hasta marzo. En 2010 las ayudas a salas repartieron 250.000 euros, y los incentivos a producciones, más de un millón, según dijo.

Tras defender que "algunas actividades y espacios escénicos no tienen que financiarse sólo con presupuestos de la consejería", argumentando que no todas las compañías son deficitarias, aseguró que mantiene el contacto permanente con ACTA, aunque va a reunirse con ellos próximamente.

Por último, negó que "en absoluto" la Junta haya abandonado al sector y apostó por retomar el diálogo, sin olvidar cuál es la realidad: que hay menos dinero que en 2010.

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