Economía

El segundo rescate de Grecia crea división entre los socios europeos

S&P rebaja dos escalones la nota de la deuda griega y los mercados vuelven a colocar a España en el centro de la diana.

el 09 may 2011 / 19:46 h.

Transeúntes caminan junto a un monumento que muestra el dracma, antigua moneda griega anterior al euro.

La imposibilidad de Grecia de hacer frente a sus compromisos financieros para devolver el año que viene parte de los 110.000 millones recibidos en préstamos de la UE, sobre todo, y del Fondo Monetario Internacional (FMI) -unas necesidades estimadas en 30.000 millones adicionales- ha obligado a la UE a sopesar un nuevo plan de ayudas para evitar la caída del país heleno.

Varias son las opciones que están sobre la mesa y que pasarían bien por ampliar el volumen de créditos, prorrogar los plazos de devolución, reducir los tipos de interés que Grecia tiene que abonar por los mismos o incluso la posibilidad de que el fondo de rescate dotado con 750.000 millones compre bonos griegos ante las dificultades que tiene el país para financiarse.

Todo está en estudio para evitar una reestructuración de la deuda, que podría concluir con una importante quita y que fue el motivo de la reunión secreta de urgencia mantenida el pasado viernes en Luxemburgo. Y es que, llegados a este punto, se podría poner en cuestión la estabilidad de la Eurozona y tener efectos "devastadores" equiparables a los que acarreó la quiebra del banco de inversión estadounidense Lehman Brothers en 2008.

La UE decidió hace unas semanas rebajar el interés que aplica a Grecia del 5,2% al 4,2% y alargar de tres a siete años y medio el plazo de devolución. Una misión de la UE se encuentra estos días en Atenas para evaluar la puesta en práctica del ajuste exigido a cambio del rescate.

En este debate ya han surgido posturas divergentes como la del Reino Unido, que se niega a dar más dinero, o la de Alemania, reticente a dejar más margen para la devolución, al tiempo que exige más medidas de austeridad.

El vicepresidente de la CE, Joaquín Almunia, aseguró ayer que es "lógico" que los países que tienen que poner dinero y avales "quieran ver las condiciones", ya que "están jugando" con el dinero de sus contribuyentes, pero insistió en que en la Zona Euro "hay en estos momentos una gran solidaridad".

Almunia explicó que desde la UE se está coordinando el apoyo a Grecia "a cambio de la aplicación del programa de reformas que se ha comprometido a hacer". Las autoridades griegas "lo van haciendo", pero en la medida en que se observen "dificultades o retrasos", se exhortará a cumplir con ese programa.

El vicepresidente de la CE se refirió también a la reacción de los mercados financieros y de cambio, que calificó de "volátiles", por lo que "cada vez que hay una noticia falsa", reaccionan de "forma un poco exagerada".

En el caso de España, Almunia insistió en que "está mucho mejor". Destacó que la economía posee "más recursos y es más equilibrada" y que el Gobierno "está haciendo las reformas necesarias". Pese a ello, el país no permanece ajeno a los vaivenes en el resto de países periféricos.

Así, el Íbex se hundió un 2,02%, hasta los 10.396 puntos, mientras que la prima de riesgo, que mide el diferencial del bono español respecto al alemán, superaba los 225 puntos básicos.

Grecia, en el punto de mira de los mercados, sufrió ayer un nuevo varapalo después de que la agencia de calificación Standard & Poor's decidiera rebajar en dos escalones la nota de su deuda a largo plazo desde BB- hasta B ante la posibilidad de que necesite una reestructuración, y dejó abierta la puerta a nuevos recortes en los próximos tres meses.

La agencia también rebajó la calificación de su deuda a corto plazo desde B a C y mantuvo ambos en vigilancia negativa.

S&P explicó que esta rebaja refleja la creciente opinión entre los principales acreedores de la Eurozona de que será necesario ampliar el vencimiento del pago de la deuda de los préstamos por valor de 80.000 millones aportados por la CE.

En esta línea, apuntó que una reestructuración de la deuda podría considerarse la "mejor opción", con una quita que la agencia sugiere que podría ser del 50%. Así, cree que muchos de los países acreedores de la Eurozona han concluido que los mayores requisitos de endeudamiento del Gobierno griego han reducido la probabilidad de que el país sea capaz de regresar a los mercados financieros a finales de este año o principios del próximo, como estaba previsto.

No obstante, el Ministerio de Finanzas griego consideró que la rebaja no está "justificada" y se basa "simplemente en rumores".

Sobre los rumores que apuntaban hacia una posible salida de Grecia del euro, Joaquín Almunia aseguró que "hay una cola larga de candidatos a entrar y nadie quiere salir", ya que esa opción supondría "ignorar las insoportables dificultades de abandonar una moneda que protege y que da más ventajas que dificultades".

Los ministros de Economía de la UE debatirán el posible nuevo rescate a Grecia y la asistencia financiera de 78.000 millones para Portugal los próximos días 16 y 17.

Finlandia duda de la situación "real" española

Timo Soini, líder del partido político Verdaderos Finlandeses, tercera fuerza política de Finlandia, ha puesto en duda la situación real de la economía española, en concreto del sector inmobiliario y de la banca, en un artículo de opinión publicado por The Wall Street Journal, en el que también califica de "mentira" los rescates de Grecia, Irlanda y Portugal.

En su artículo, señala que el sector inmobiliario español es "mucho mayor y más desconocido que el irlandés" y asegura que las cajas de ahorros no son las únicas entidades financieras que están "en problemas". "Hay grandes entidades españolas donde lo que reside bajo la superficie de su balance podría ser una zombi, como sucedió en Irlanda durante un tiempo. El reloj está corriendo y el problema no va a desaparecer", advierte.

Asimismo, el político finlandés recuerda que cuando su partido triunfó en las últimas elecciones hizo la "solemne promesa" de oponerse a los rescates de los Estados miembros de la Zona Euro porque son "claramente malos para Europa, malos para Finlandia y malos para los países que se han visto forzados a aceptarlos". "Europa está sufriendo una gangrena económica de insolvencia, tanto pública como privada. Y al menos que amputemos lo que no puede ser salvado, corremos el riego de envenenar todo el cuerpo", afirma Soini.

Mientras tanto, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) hizo público sus indicadores correspondientes al mes de marzo, que señalan la evolución de las distintas economías, y que en el caso de España arroja un ligero enfriamiento de las perspectivas.

Así, este indicador -que aúna datos de crecimiento, producción, confianza y empleo, entre otros- se situó en 102,24 puntos, casi una décima por debajo de los 102,33 del mes de febrero. Un descenso similar al que registró el conjunto de la Eurozona, cuyo índice se colocó en los 103,1 enteros.

Aun así, España continúa por debajo de la media de 103,2 puntos del conjunto de los países de la OCDE, que sube dos décimas respecto al mes anterior.

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