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Cofradías

El Señor podría volver a recibir culto este mismo viernes

Una póliza de seguros cubrirá los daños ocasionados por la salvaje agresión.

el 22 jun 2010 / 06:07 h.

El Señor del Gran Poder podría regresar a su camarín este mismo viernes, según las estimaciones del hombre encargado de sanar su patología, el imaginero Luis Álvarez Duarte. La imagen del Señor fue trasladada en la madrugada de ayer, tan sólo horas después del suceso, a "su hospital", la antigua sala de tesoros de la hermandad, estancia donde ya recibió los cuidados de los Cruz Solís en la última restauración del Nazareno, en julio de 2006. "Aunque en esta ocasión -puntualizaba ayer el hermano mayor de la cofradía, Enrique Esquivias- haya tenido que entrar por la puerta de urgencias".

"Al lado de lo que podría haber pasado tenemos que dar las gracias a Dios porque los daños que tiene el Señor son reparables desde el punto de vista técnico", insistía ayer el hermano mayor, quien se encontraba el domingo visitando a un familiar en el hospital Virgen del Rocío cuando recibió la llamada del capiller alertándole del suceso.

Según confirmó Esquivias, la hermandad tiene suscrita una póliza de seguros "que cubre todo tipo de siniestros contra el patrimonio y los enseres", por lo que será la compañía aseguradora la que haga frente a los gastos derivados de la brutal agresión a la talla del Nazareno. De hecho, en la noche del domingo, un perito de la aseguradora ya visitó la basílica para ponerse a disposición de la hermandad.

Durante el día de ayer, la imagen fue sometida a un estudio radiológico para comprobar el alcance de los daños en la articulación de su brazo derecho con el hombro. Al arrancarle el brazo de cuajo, explica Álvarez Duarte, se ha fracturado "una espiga que tiene una especie de galleta y que es la que une su torso con el brazo para poder vestirlo y moverlo".

Producto de la agresión, el antebrazo del Señor salió desprendido, amortiguando su caída gracias a la manga de la túnica, en la que iba envuelto, rota por la costura. La mano del Señor presenta un "mínimo rasguño".

Álvarez Duarte aún no se explica cómo el agresor pudo romper esta espiga del brazo. "Es impresionante la fuerza que hay que ejercer para romperla. Se trata de una espiga de madera de fresno que es dura como el hierro y que se le introdujo al Señor en la restauración del 83. Para partir eso hay que tener mucha fuerza".

Aún así, el restaurador aclara que se trata de "una herida limpia que se va a sanar", para lo que habrá que extraer el trozo de espiga que se le ha quedado dentro y reconstruirla, labor que le llevará entre "dos y tres días".

Los hermanos Cruz Solís, que ayer se pusieron a disposición de la hermandad coinciden en la "gravedad relativa" del diagnóstico. Raimundo Ruiz Solís, quien junto a su hermano Joaquín, practicó la última restauración del Gran Poder, aseguró ayer que se siente "sorprendido y muy dolido" por la agresión a la talla del Señor de Sevilla, sin embargo, añadió, "dentro de la desgracia que ha sido un acto así ha habido un poco de milagro porque los daños podían haber sido mucho mayores tanto si se le hubiera golpeado la cara o si la talla se hubiera caído". "El daño que se le ha producido tiene arreglo fácil y ya está en ello Álvarez Duarte", señaló Raimundo Ruiz Solís, quien no descartó que vengan a Sevilla a seguir la reparación. El restaurador del Gran Poder aseguró que "la talla está muy fuerte y lo importante es que no haya sufrido daño en la cara, las manos y otras zonas sensibles".

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