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El Sevilla busca su solución de continuidad en Anoeta

El Sevilla viaja a San Sebastián para enfrentarse a la Real Sociedad con la intención de prolongar su racha de victorias y confirmar la recuperación en la Liga.

el 07 ene 2011 / 19:53 h.

Perotti recibe el abrazo de Navas tras el segundo gol.

El Sevilla ha estado enfermo durante gran parte de la temporada 2010/2011, que ya llega a su ecuador. Ha estado enfermo y moribundo, pero en el mes de diciembre pasado ofreció ciertos síntomas de recuperación que ha confirmado en el principio del año. Queda mucho, mucho, para que este equipo dé su mejor cara y recuerde al de otros tiempos. Será difícil esto, pero al menos sí que el Sevilla puede recuperar un mejor tono. De momento, en este nuevo año, y en el último partido del pasado, las medicinas han valido cierta recuperación el enfermo. De hecho, ha acumulado tres victorias consecutivas (dos en la eliminatoria ante el Málaga y una en la Liga ante Osasuna), ha goleado en dos de esos tres partidos, ha superado una ronda más en la competición de la que es actual campeón, ha dejado a cero su portería en dos partidos consecutivos y ha recuperado a Jesús Navas. Evidentemente, ha habido mejoría.

Por todo ello anda el Sevilla ahora en un momento delicado. En plena recuperación no se puede permitir pasos atrás, que serían dolorosos y doblemente complicados de superar. Ahora que vuelve a encontrarse con los buenos resultados, que empieza a recuperar futbolistas, un paso en falso podría tirar el castillo de naipes, con pocos pisos todavía, que tanto ha costado poner en pie a Gregorio Manzano.

Con esa delicadeza acude el Sevilla a San Sebastián para jugar ante la Real Sociedad. Consciente que por ahora no es más que un equipo de la mitad de la tabla que aspira a recuperar puestos poco a poco, consciente también de que cualquiera puede hacerle daño y consciente de que este equipo no anda sobrado por ningún lado, por mucho que su pasado glorioso y reciente dicte lo contrario.

Ante este panorama hace bien Manzano en dotar al equipo de un valor que, a día de hoy, es vital en el Sevilla, la continuidad. La continuidad en los resultados, sí, pero también en la forma de afrontar los partidos y de vivirlos. Así lo ha entendido el técnico de Bailén, por ejemplo, en la defensa. Desde que Konko ofreciera una patética y alarmante falta de concentración en el partido de ida de octavos de final de la Copa ante el Málaga, Manzano ha confiado, y así lo hizo en la vuelta, en una fórmula que ofrece más seguridad y garantías al equipo. Para empezar, jugar con Alexis y Escudé en el centro de la defensa y desplazar a Cáceres a la derecha, donde también puede aparecer Dabo.

Sí que se verá alterado levemente el plan en el centro del campo, pues Zokora es baja por sanción y Renato y Romaric deberán ocuparse de la parcela ancha ante un equipo, todo hay que decirlo, superior físicamente y que en su estadio aprieta de lo lindo. La respuesta de los dos sevillistas, de motor diésel, ante la explosividad donostiarra será una de las claves del encuentro.

Con las bandas más o menos definidas con Jesús Navas, finalmente recuperado, y Capel o Perotti en la izquierda, en ataque el entrenador del Sevilla tiene la oportunidad de rotar pensando en la Copa del Rey y la eliminatoria ante el Villarreal. En cualquier caso, Kanouté parece fijo y bien haría en seguir dando minutos a Luis Fabiano. Los 220 goles logrados entre ambos en el Sevilla dan fe de que no hay pareja como la que conforman. Pese a todo, la sucesión de encuentros también da posibilidades a Álvaro Negredo.

La Real, por su parte, pisa los talones al Sevilla en la clasificación y se aferra a Anoeta para romper su mala racha –tres puntos de los últimos 12–. Cuenta, eso sí, con la importante baja del joven francés Griezmann.

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