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El Sevilla, carente de ideas, naufraga y da que pensar

El Athletic de Bielsa se lleva la victoria de Nervión, que despidió al equipo con silbidos y pañuelos.

el 20 nov 2011 / 19:41 h.

Fernando Llorente (i) lucha por un balón con Piotr Trochowski.

El parón liguero y el regreso de tres futbolistas como Kanouté, Negredo y Perotti no han servido para cambiar la dinámica. El Sevilla, carente de ideas, naufragó por completo ante el Athletic de Marcelo Bielsa. Viendo a este joven equipo bilbaíno, formado por un buen puñado de futbolistas llamados a llegar lejos, la derrota no era algo impensable. Ya dejó claro cómo le plantó cara al mismísimo Barcelona.

Lo impensable era la forma en que el equipo de Marcelino dobló la rodilla. Sin jugar con brillantez, al menos dio la cara en la primera parte, pero en la segunda fue un juguete en manos de su rival. Ver a los jugadores correr detrás del balón continuamente y sin firmar una sola ocasión de gol tras el descanso es para pensar las cosas seriamente. Son ya cinco las jornadas consecutivas sin ganar y el décimo puesto está más cerca que el cuarto.

El Sevilla tiene un problema de planteamiento. Ni siquiera el hecho de jugar en casa le hace cambiar su idea de replegarse y facilitar que el adversario lleve la iniciativa. Mientras el Athletic presionó arriba y obligó a regalar balones una y otra vez, el conjunto nervionense se aferró a Jesús Navas y Perotti para intentar hacer daño.

Kanouté y Negredo salieron de inicio, pero tuvieron que alejarse de la zona de peligro para poder intervenir en el juego. Sobre todo, el franco-malí, bajando continuamente al centro del campo para disfrazarse de cerebro y para echar una mano a sus compañeros. En cualquier caso, resulta sorprendente la forma con que este Sevilla regala balones. Unas veces por méritos del rival, pero otras muchas, lo de Cáceres, Fazio y Trochowski clama al cielo.

Para colmo, al equipo de Marcelino le llegan con facilidad. Y lo que es peor: con gran claridad. Tanta que se fue al descanso con un gol en contra, fruto de un zapatazo de Iraola (6') tras un saque de esquina mal defendido, y tres sustos en el cuerpo. Fernando Navarro, impidiendo que Muniain empujase la pelota tras una jugada de Llorente; Javi Varas, sacando un disparo de falta de Íñigo Pérez; y la mala puntería de Ander Herrera en posición inmejorable hicieron que el Sevilla saldara el primer tramo con un solo gol encajado.

DEMASIADAS OCASIONES CLARAS DEL RIVAL. Marcelino ha dado prioridad a la labor defensiva. No era para menos viendo lo ocurrido la pasada campaña. Hasta el momento, los números son aceptables, pero la cantidad de ocasiones claras que le crean al equipo es preocupante. Sobre todo porque se las crea cualquier adversario, y el Athletic, con potencial más que suficiente como para crear problemas a cualquiera, no fue una excepción.

Buena parte de la culpa de este problema reside en la falta de control del balón. Al descanso, el equipo de Bielsa ganaba en porcentaje de posesión al de Marcelino, encomendado a jugadas rápidas que sorprendan al adversario. Como la que dio origen al empate, obra de Jesús Navas (14') tras recibir en el área un balón peinado por Kanouté. Un cabezazo desviado de Negredo y un paradón de Iraizoz al madrileño desde la frontal completaron el escaso bagaje ofensivo local. Y eso que salió el once más o menos de gala, con el pichichi Manu viendo el partido desde el banquillo y Gary Medel sancionado. Fazio y Trochowski formaron el doble pivote, y lo cierto es que no es el tándem más adecuado. Mientras aparece Rakitic, Campaña no está para quedarse fuera de la lista.

PASEO M ILITAR. La tímida presión adelantada de los compases iniciales del segundo tiempo duró lo mismo que un azucarillo en un café. El Athletic, siempre con mucho más ritmo, volvió a imponer su estilo. Sin fuelle y, sobre todo, sin ideas, el Sevilla desapareció. No tuvo una sola ocasión clara en toda la segunda parte. En cambio, su rival dispuso de varias y bastó aprovechar una (71'), tras un nuevo error defensivo, para ganar. El gol de De Marcos fue una losa. La entrada de Manu, Rakitic y Armenteros fue inocua. Nadie pudo con el desastre generalizado. El conjunto bilbaíno acabó con su racha de 18 años sin ganar en el Sánchez Pizjuán como si nada.

La afición mostró su desacuerdo con el juego del equipo a la conclusión del partido. Lo hizo con silbidos y pañuelos, y el crédito de Marcelino no es eterno. Cuando llegó, el técnico asturiano tuvo el apoyo de todos y, en cambio, ahora va a tener que ganárselo a pulso, porque jugar mal no gusta a nadie, pero jugar tan mal, perder y encima sin atisbo de mejora, menos aún.

Ficha técnica

1 - Sevilla FC: Javi Varas; Martín Cáceres, Spahic, Escudé, Fernando Navarro; Jesús Navas, Fazio, Trochowski (Rakitic, m.67), Perotti (Armenteros, m.71); Kanouté y Negredo (Del Moral, m.64).

2 - Athletic Club: Iraizoz; Iraola, San José, Javi Martínez, Aurtenetxe, De Marcos; Íñigo Pérez (Ramalho, m.87); Susaeta (Gabilondo, m.67), Ander Herrera, Muniain; y Llorente (Toquero, m.89).

Goles: 0-1, M.05: Iraola. 1-1, M.14: Jesús Navas. 1-2, M.71: De Marcos.

Árbitro: Miguel Ángel Ayza Gámez (Comité Valenciano). Amonestó a los locales Fernando Navarro (m.27) y Spahic (m.90) y a los visitantes De Marcos (m.43) y San José (m.47).

Incidencias: Partido disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante algo más de treinta mil espectadores. Terreno en buenas condiciones pese a la lluvia que cayó durante todo el día. Antes del inicio, en el saludo de los jugadores, se enseñó una pancarta contra la violencia de género y los futbolistas del Athletic saltaron con una camiseta de apoyo a Aitor Ocio, lesionado recientemente.

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