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El Sevilla cayó con orgullo, pero cayó al fin y al cabo

El Sevilla dice adiós a la Liga Europa tras ganar en Oporto por la mínima
e intentar la remontada hasta el último minuto tras el gol de Luis Fabiano.

el 23 feb 2011 / 19:22 h.

El Sevilla dice adiós a Europa, no por la puerta falsa, pero dice adiós tras caer en la eliminatoria ante un Oporto que ayer, pese a la derrota, sí que demostró ser superior. No puede lamentarse el conjunto de Manzano por el duelo de ayer, sino por el de la ida, por aquellos errores inexplicables que han pesado demasiado en estos dos partidos. El Sevilla ganó en Oporto, algo tremendamente complicado, pero no le dio para remontar el 1-2 de la ida. Ya habrá tiempo para analizar la temporada y sumar, o no, la Liga Europa como fracaso, pero lo cierto es que el Sevilla en Portugal dio la cara. Con sus virtudes y sus defectos, con sus limitaciones y arrestos, pero demostró carácter, y quién sabe si algo más si Alexis no hace una loa al absurdo.

La esperanza la dio Luis Fabiano con su gol en el minuto 71, el de la ilusión, el que se completó con la expulsión de Pereira y llevó al sevillismo y a los jugadores a creer en la remontada, en la épica. Con un jugador más, 20 minutos por delante y la moral por las nubes el partido caía del lado andaluz, hasta que Alexis, uno de los peores centrales que se recuerdan por Nervión, incluyendo los nefastos años del descenso, se encargó de ponerle una chinita, más bien un pedrusco en el camino a su propio equipo, y de paso a Manzano, que se lo tiene merecido por confiar en un jugador de tan poca fiabilidad en partidos de tanto nivel como el de ayer.

Esa precisamente, la inclusión de Alexis, fue una de las novedades en el equipo nervionense. Un equipo que se suponía que comenzaría el partido aguerrido, intenso, agresivo... esas virtudes a las que hay que recurrir cuando se pretende lograr una remontada complicada y casi épica. Se suponía también que el Sevilla se iría al ataque, que intentaría acorralar a su rival. Nada más lejos de la realidad. El conjunto de Manzano ni pudo ni supo plantar cara al Oporto en la primera mitad. Salvo una ocasión puntual de Kanouté en el minuto 2, nada de nada.

El conjunto de Villas-Boas volvió a dar un repaso táctico –supremacía abrumadora en el centro del campo con la movilidad del excelente Hulk–, físico –los lusos parecían aviones al lado de las tortuguitas sevillistas– y técnico al conjunto de Manzano. El equipo hispalense ni siquiera podía sacar el balón de atrás si no era con un pelotazo. En ello contribuyó el tembleque de piernas generalizado, salvo en Kanouté, Negredo, Perotti y alguno más. Especialmente nerviosa estuvo la defensa, algo lógico si en ella está Alexis, que debió ser expulsado en la primera mitad y que engrosó su lista de acciones con varias barbaridades faltas de cabeza. Por todo ello, podía darse el equipo de Manzano con un canto en los dientes por llegar 0-0 al descanso –Falcao estrelló un balón en el larguero– y en igualdad numérica.

El panorama cambió en la segunda mitad. Manzano intentó rectificar sus estropicios iniciales sacando a Medel por Zokora y, al poco tiempo, a Luis Fabiano por Sergio Sánchez, y no por el citado Alexis, que ya tenía amarilla.

Estas variaciones nivelaron el encuentro. El Oporto seguía llevando el control, pero ya no tenía tanta superioridad y los nervionenses fueron creciendo poco a poco con orgullo más que con juego. Hasta el punto de creer en la remontada tras una de las pocas combinaciones hilvanadas de todo el encuentro, que comenzó con Rakitic y Kanouté y continuó con la asistencia de Negredo y el gol de Luis Fabiano. La remontada parecía posible porque el Oporto se quedó con diez a continuación y quedaban más de quince minutos por delante. Llegó entonces el show del señor Ruano y ambos conjuntos se quedaron con diez futbolistas.

De ahí al final el Sevilla puso corazón, mucho corazón, y pudo dar un vuelco a la eliminatoria en un par de aproximaciones, sobre todo una con un pase alto de  Navas a Perotti. Ya apenas defendía y a la contra el equipo luso pudo hacer algún tanto, que aún habría dejado abierta la puerta de la prórroga. Surgió entonces Javi Varas para mantener la portería a cero y la ilusión del segundo gol. Sólo fue eso, ilusión. El Sevilla, mucho o poco, ya lo había dado todo, no tenía más que ofrecer.

Ficha técnica:

0 - Oporto: Hélton; Fucile, Rolando, Otamendi, Álvaro Pereira; Fernando, Joao Moutinho (Sapunaru, m.71), Belluschi; Varela (Maicon, m.86), Falcao (Guarín, m.71), Hulk.

1 - Sevilla: Javi Varas; Sergio Sánchez (Luis Fabiano, m.55, Fazio, Alexis, Fernando Navarro; Jesús Navas, Zokora (Medel, m.45), Rakitic, Perotti (Rodri, m.86); Kanouté y Negredo.

Goles: 0-1, M.70: Luis Fabiano.Árbitro: Howard Webb (Inglaterra). Mostró tarjeta amarilla a Fernando Navarro, del Sevilla, y a Belluschi del Oporto. Expulsó con roja directa a Álvaro Pereira y por doble amarilla a Alexis.

Incidencias: Partido de vuelta de los dieciseisavos de final de la Liga Europa, disputado en el estadio de Dragao de Oporto ante cerca de 30.000 espectadores.

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