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El Sevilla, con Antonio Álvarez, inicia su definitivo asalto a la zona Champions

La temporada comienza hoy. El conjunto nervionense tiene por delante diez partidos de Liga y la final de Copa y necesita reaccionar para no tirar por tierra sus objetivos.

el 27 mar 2010 / 19:31 h.

La era Manolo Jiménez ya es historia. Hoy comienza oficialmente la de Antonio Álvarez, nuevo entrenador de un Sevilla obligado a reaccionar sin más dilación si no quiere tirar por tierra sus dos grandes objetivos: la clasificación para la Liga de Campeones y el título de Copa. Once partidos, diez de ellos del campeonato, vienen a constituir una temporada a pequeña escala en la que el Sevilla se lo juega absolutamente todo. El pasado ya no existe. El futuro, la temporada, comienza esta tarde en Villarreal. Y más valdría ganar para no seguir viendo cómo Valencia y Mallorca, tercer y cuarto clasificado respectivamente, se alejan en la tabla. El definitivo asalto comienza hoy con diez escalas por delante.

Siete partidos sin conocer la victoria y la sensación de que el equipo no es capaz de levantar el vuelo han costado el cargo a Jiménez. Ahora, Antonio Álvarez llega con la difícil misión de subir el ánimo a un plantel alicaído y, sobre todo, carente de un patrón de juego válido en los últimos meses. Por si fuera poco, el nuevo técnico debe hacer frente a otro hándicap adverso: la ausencia de numerosos futbolistas, caso de Jesús Navas, Diego Perotti, Didier Zokora, Sebastien Squillaci, Federico Fazio, Aldo Pedro Duscher, Abdoulay Konko, Sergio Sánchez... En definitiva, medio plantel, problema que ya tuvo en su día Jiménez y que intentará paliar en la medida de lo posible.

Pero ya lo ha dicho el propio Antonio Álvarez: los lesionados no están disponibles y, por tanto, de nada sirve hablar de ellos. Más vale centrarse en los que pueden saltar al césped. En este sentido, de cara al encuentro de esta tarde recupera a dos piezas importantes como Luis Fabiano y Diego Capel, tras superar sus respectivos problemas físicos. En la primera convocatoria del nuevo entrenador del Sevilla destaca, asimismo, la presencia de cuatro futbolistas del filial como Cala, Marc Valiente, José Carlos y Luis Alberto, quienes inicialmente estarán en el banquillo.

EL ONCE INICIAL. Salvo que El Mariscal dé entrada a Cala o Marc Valiente, Dragutinovic y Escudé -dos zurdos- serán los centrales; Adriano, por su parte, volverá a ocupar el puesto de Jesús Navas en banda derecha; Renato y Romaric se situarán en el doble pivote -Lolo y el propio Valiente son las otras opciones-; y, arriba, Kanouté y Luis Fabiano serán los encargados de marcar goles. Buen trato de balón, agresividad y jugar en campo contrario son los principios que quiere el técnico para este nuevo Sevilla, tan deseoso de recuperar el sello de la era Juande como alejado de él en estos momentos.

SOLIDEZ EN DEFENSA, CONTUNDENCIA EN ATAQUE... Una de las claves para ganar al Villarreal no es otra que recuperar la solidez defensiva. Son ya cuatro las jornadas consecutivas en las que el equipo ha encajado al menos un gol -siete en total-, y eso le ha obligado a tener que esforzarse aún más si cabe para ganar sus partidos. El problema es que en ataque tampoco ha rendido como sería deseable: dos tantos en los tres últimos partidos del campeonato. Resumiendo: nada que ver con lo que la afición y el propio club quieren.

A PESCAR EN RÍO REVUELTO. El propósito de enmienda nervionense puede tener un aliado en la irregularidad que sigue azotando al Villarreal. Los castellonenses llegan a la cita tras haber sido incapaces de vencer a Málaga (derrota por 2-0) y Tenerife (2-2) en sendos partidos a domicilio. Dos victorias en las seis últimas jornadas obligan al equipo de Juan Carlos Garrido a reaccionar si quiere disputar competición continental la próxima temporada.

Para su desgracia, el técnico del Villarreal tendrá dos bajas sensibles como son los sancionados Marcos Senna y Godín. Recupera, no obstante, a Cazorla, quien ya viajó a Tenerife después de una prolongada ausencia por culpa de su lesión lumbar.

Sin ser un adversario fácil, el discreto momento del conjunto castellonense es un buen motivo para que el Sevilla apriete los dientes e inicie su definitivo asalto a los puestos de Liga de Campeones. Quedan ya sólo diez jornadas por delante y los errores comienzan a pagarse ya muy caros. Más vale, por tanto, ver a otro Sevilla, y cuanto antes.

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