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El Sevilla, fresco para la Copa pero tirando su imagen de equipo grande ante el Barça

el 16 ene 2010 / 23:10 h.

El extremo del Sevilla Jesús Navas (d) trata de zafarse del marcaje del centrocampista del FC Barcelona Sergio Busquets.

El Sevilla cayó a manos del Barcelona y firmó su cuarta derrota consecutiva en Liga, quinta si se cuenta la del pasado miércoles en Copa. Perder ante la máquina que ha ensamblado Guardiola entra dentro de lo normal, porque no hay otra de su brillantez, pero perder dando la imagen que dio ayer el equipo de Manolo Jiménez no es admisible. Por pensar más en la eliminatoria contra el Dépor, sacó un once sorprendente por su alto número de caras nuevas y, sobre todo, jugó con una mentalidad impropia de un proyecto que hasta hace sólo unas semanas se autoproclamaba alternativa en la lucha por el título de Liga. El Barcelona ganó 4-0 y pudo haber hecho más sangre de no estrellarse otra vez con Palop, quien evitó una auténtica debacle. Roto e impotente, el Sevilla cayó dando imagen de equipo pequeño para sonrojo de su afición.

Palop; Konko, Drago, Escudé, Fernando Navarro; Stankevicius, Marc Valiente, Lolo; José Carlos; Koné y Jesús Navas. Este fue el once titular que puso en liza Jiménez, plagado de caras nuevas -hasta cinco respecto al pasado miércoles- y respondiendo sobre el césped a un sistema inusual: 4-3-3. La línea de atrás fue la misma que en Copa. Por delante, una de tres con Stankevicius por la derecha, Marc Valiente en el centro y Lolo tapando la izquierda; y delante de ésta, otra de tres jugadores con Jesús Navas, Koné y José Carlos de derecha a izquierda. Y enfrente, el todopoderoso Barcelona, con todas sus estrellas, con la motivación de poder poner tierra de por medio respecto al Real Madrid tras la derrota de éste en San Mamés y con el deseo de venganza deportiva tras la eliminación del torneo del KO.

La apuesta de Jiménez, claramente pensando en el duelo de Copa, dio resultado hasta el descanso. Se trataba de defender con uñas y dientes y se consiguió. Dueño absoluto del balón, el equipo de Guardiola creó ocasiones pero volvió a carecer de acierto: Ibrahimovic, a puerta vacía; Henry, en un mano con Palop en un mano a mano fuera del área; y Messi, que vio volar al portero tras un remate envenenado. Pero era cuestión de tiempo.

INOCUO EN ATAQUE. Diseñado para defender exclusivamente, el Sevilla sólo pisó el campo contrario merced a un par de contragolpes. Peligro, lo que se dice peligro, no creó nunca. En primer lugar, porque sacrificó cualquier mentalidad ofensiva pese a contar en su once con jugadores como Jesús Navas o José Carlos; y en segundo lugar porque la pelota le duró un suspiro en su poder. Además, a Koné le costó un mundo aguantarla y estuvo siempre muy solo. Con este panorama, se trataba de esperar un golpe de suerte y, sobre todo, de rezar para no encajar gol.

Sin embargo, esa esperada fortuna no sonrió al Sevilla. Esta vez fue generosa con el Barcelona, ya que, en su primer acercamiento en la segunda parte al área nervionense, Escudé marcó en propia meta al intentar cortar un pase al corazón del área de Piqué. Sólo habían transcurrido tres minutos desde la reanudación y el panorama se oscurecía.

DE MAL EN PEOR. El 1-0 fue la sentencia de muerte para el Sevilla. Todo su entremado defensivo se desmoronó en cuestión de un suspiro y sólo Palop evitaba que la goleada fuese de escándalo. Messi y Henry, ambos por partida doble, tuvieron el gol en sus botas, pero no podían con el guardameta, de nuevo firmando una actuación memorable. En cualquier caso, lo del Sevilla fue ir de mal en peor. La intensidad defensiva, con Duscher sustituyendo a Marc Valiente y Adriano entrando por Konko, lesionado, brillaba ya por su ausencia y, más que nunca, el saco de goles era cuestión de tiempo. Pedro, que aprovecha sus minutos como nadie, hizo el 2-0 tras un gran pase de Xavi. Luego, Messi, por partida doble, certificó el 4-0 definitivo en pleno desquiciamiento sevillista.

El resultado fue el mismo que el cosechado en la última visita liguera al Camp Nou. Ese día, la imagen fue lamentable y ayer volvió a ocurrir lo mismo. Por importante que sea la Copa, que lo es, jugar con fuego en la Liga es muy peligroso. El Valencia puede ponerse hoy a ocho puntos. Ojo a las consecuencias. 

- Ficha técnica:

4 - FC Barcelona: Valdés; Alves, Puyol (Márquez, m.46), Piqué, Abidal; Sergio Busquets, Xavi, Iniesta (Bojan, m.87), Messi, Ibrahimovic y Henry (Pedro, m.63).

0 - Sevilla FC: Palop; Konko (Adriano, m.60), Dragutinovic, Escudé, Fernando Navarro; Stankevicus, Marc Valiente (Duscher, m.46), Lolo; Jesús Navas, Koné y José Carlos (Capel, m.46).

Goles: 1-0, m.49: Escudé, en propia puerta. 2-0, m. m.70: Pedro. 3-0, m.84: Messi. 4-0, m.91: Messi.

Árbitro: Delgado Ferreiro (C. Vasco). Mostró cartulina amarilla a Marc Valiente (m.36), Lolo (m.48), Fernando Navarro (m.54), Abidal (m.63), Busquets (m.64) y a Duscher (m.76).

Incidencias: Asistieron al encuentro 63.274 espectadores en partido correspondiente a la decimoctava jornada, disputado en el Camp Nou. Se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas del terremoto que hace unos días asoló Haití.

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