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El Sevilla lo tiene claro: o gana los tres partidos o dirá adiós a la Champions

Tras la victoria del Mallorca en San Mamés, los jugadores consideran que necesitan sumar obligatoriamente los nueve puntos en juego para alcanzar su objetivo.

el 03 may 2010 / 20:47 h.

Adriano, con Valera.

La victoria del Mallorca en San Mamés ha caído como un jarro de agua fría en el Sevilla. Pocos esperaban que, con sólo dos victorias a domicilio hasta este pasado domingo -la última, en Valladolid, el pasado 28 de febrero-, el conjunto de Gregorio Manzano ganase. Los tres puntos le permiten mantener su ventaja de dos sobre el equipo de Antonio Álvarez cuando sólo restan nueve por disputar. Conscientes por tanto de la dificultad que va a suponer clasificarse para la Liga de Campeones, los jugadores del Sevilla tienen muy claro que la única forma posible de alcanzar el objetivo es ganar todo y esperar que el Real Madrid frene mañana en el Ono Estadi a su gran rival en la lucha por el cuarto puesto.

Y es que viendo el calendario que tienen Sevilla y Mallorca, el sentimiento en el plantel no es precisamente optimista. Los baleares reciben mañana al equipo de Manuel Pellegrini, posteriormente visitarán al Deportivo y despedirán la temporada en casa ante el Espanyol. Sólo su duelo con el Real Madrid, que se juega el título y no puede permitirse el lujo de fallar, invita a la esperanza en el club de Nervión.

Los choques contra Dépor -diez jornadas seguidas sin ganar- y Espanyol -en tierra de nadie y con la salvación a tiro de piedra- hacen pensar que, salvo sorpresa, el Mallorca sumará seis puntos... como mínimo. La solidez en casa, así como los resquicios que a veces deja el Real Madrid, llevan a que los futbolistas no descarten incluso una sorpresa mañana en el Ono Estadi.

CAMBIAR EL PASADO. Por todo ello, la consigna en el Sevilla no es otra que ganar los tres partidos que faltan, incluido el del sábado frente al Barcelona, que llegará jugándose el título en Nervión. La visita mañana al Racing, equipo que coquetea con el descenso y sólo lleva dos victorias (Osasuna y Espanyol) en toda la segunda vuelta, debe permitir al Sevilla mantener como mínimo sus opciones. Luego tocará verse las caras con los azulgrana y, finalmente, visitar a la UD Almería, que está a sólo tres puntos del descenso. En la primera vuelta, los nervionenses sólo sumaron tres -cayó ante Racing y Barça- antes estos adversarios y, por tanto, urge cambiar.

Así las cosas, las cuentas están más que claras. Ganar a Racing y Almería es obligado para los pupilos de Antonio Álvarez, sabedores de que el gran problema será tumbar a todo un Barcelona que se juega ni más ni menos que la Liga. Por eso, una victoria mañana en El Sardinero, y a ser posible con tropiezo incluido del Mallorca ante el Real Madrid, haría que el Sánchez Pizjuán fuese una auténtica olla a presión para intentar superar al líder.

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