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Deportes

El Sevilla se diluye en San Mamés

Un gol de Aduriz en el 12’ finiquitó las aspiraciones de liderato. (VÍDEO).

el 02 nov 2014 / 13:55 h.

Highlights Athletic C. Bilbao 1 -0 Sevilla FC... por lancepremium El Sevilla ha salido con la cabeza agachada de su asalto al liderato tras caer este mediodía en San Mamés en un pobrísimo encuentro de los dos equipos. Los de Unai Emery, faltos de conexión y de juego asociativo, se vieron superados por un Athetic sin brillo, pero con la lección bien aprendida para doblegar al Sevilla a base de cerrar espacios y presionar arriba. No salieron nada mal los nervionenses, que agarrarron la pelota, combinaron y crearon varios acercamientos con mucho peligro, como una jugada entre Tremoulinas y Aleix, cuyo pase en paralelo a la línea de gol no lo cazó Bacca. El Athletic empezó a jugar duro y se quitó el dominio de encima. Todo cambió en el 12’, cuando una falta en el centro del campo de Pareja no sólo le costó una amarilla tempranera al argentino, sino que el saque al área lo peinó el propio Pareja sin acierto, de tal modo que cayó a los pies de Susaeta, quien vio solo a Aduriz y éste empalmó un golazo que enloqueció a San Mamés y noqueó al Sevilla. El Athletic se echó encima de los sevillistas, que pasaron unos momentos de apuro que casi cuestan el 2-0. Salvaron Carriço y la mala puntería de Susaeta. Cuando se tranquilizó el partido, el Sevilla volvió a merodear el área de Iraizoz: Denis cabeceó demasiado flojo un buen centro de Tremoulinas y tardó un siglo en dar el pase de la muerte a Bacca en la jugada siguiente. Muy probablemente habría sido el 1-1. Pero el Sevilla no estaba cómodo. Faltaba conexión entre la salida del balón por parte de la defensa y Denis y Bacca. El Athletic presionó a Carriço y Pareja, y en muchas oportunidades trenzaron contras peligrosas. En una de ellas, Beto se tuvo que lucir ante Susaeta y Pareja en el rechace, evitando el gol de Muniain. Tras el descanso, Unai decidió cambiar de planes, esta vez con tiempo por delante. Banega y Gameiro sustituyeron a los desacertados Mbia y Vitolo. Tenía que arriesgar el Sevilla, aunque dejara más espacios al Athetic. Ya no estaba Aduriz, lesionado en la primera parte, pero el Athletic seguía llegando con más claridad que el Sevilla. Los andaluces tenían más posesión, pero cero profundidad. Parecía que sólo una jugada aislada, de estrategia o con la calidad que atesoran sus atacantes, podía nivelar la balanza. Pero nunca llegó. El partido se moría y el Athletic, pese a su mal momento, tenía muy controlado al equipo hispalense, que no veía la manera de acertar de tres cuartos de campo hacia adelante y que se desesperó en el laberinto trazado por Valverde, en el mismo en el que se dejó sus aspiraciones de encabezar la clasificación después de mucho tiempo.

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