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El Sevilla se reivindica y hace un guiño a su afición

Los goles de Medel y Navas dan la vuelta el tanto inicial de Tino Costa para el Valencia. Primera victoria a domicilio de Míchel.

el 26 feb 2012 / 19:30 h.

Definitivamente, el Sevilla es otro. La victoria frente a Osasuna tiene continuidad con una segunda consecutiva, esta vez en el feudo del Valencia, tercer clasificado, y, además, remontando un marcador adverso. Tal como pintaban las cosas, todo esto parecía imposible hace escasas jornadas. Pero ahora la historia es bien distinta: el equipo se ha hecho fuerte atrás -un gol encajado en los dos últimos partidos, poniendo fin a la sangría- y ha recuperado ese bien tan añorado llamado gol: cuatro en una semana, los mismos que marcó en las seis jornadas previas a la victoria frente a Osasuna.

Los resultados no llegan solos. Las sensaciones, de hecho, son muy distintas. Lo resumió perfectamente Míchel: todo lo que pasa, lo hace el Sevilla. Tanto las cosas buenas -en Mestalla se vieron muchas- como las malas. La diferencia respecto a partidos anteriores es que ahora el equipo ofrece muchas más cosas positivas que negativas. Míchel ha dado otro aire al equipo. Esto es innegable. Hay efecto Míchel. El madrileño está ganándose la confianza de todos para poner remedio a las carencias y reflotar la nave. Mientras recorre este camino, el Sevilla emerge: está a tres puntos de la Liga de Campeones -ocho le separan del Valencia, tercer clasificado, al que gana el average particular- y a dos de la Europa League. Además, se aleja del descenso (ocho).

Míchel fue valiente en Mestalla. Se comprobó desde el inicio. El Sevilla, de nuevo con dos delanteros, con Gary Medel y Rakitic imponiéndose en el centro del campo y haciendo daño por las bandas, salió a por todas. Y no tardó en controlar el juego. Pese a ello, la cantidad de balones que pierde en zonas comprometidas es un auténtico enemigo. Frente al Valencia volvió a asomar. Y eso que el equipo de Unai Emery no salió a tumba abierta. Se le notó el desgaste del pasado jueves ante el Stoke City, cierta fuga de gas, pero tiene calidad y oficio.

De hecho, le bastó una de sus contadas llegadas para adelantarse en el marcador. Y lo peor de todo: fácilmente, con varios jugadores tocando la pelota sin que nadie la interceptase hasta que Tino Costa la puso junto al palo desde la frontal con la colaboración de Coke, quien llegó a desviarla ligeramente.

REACCIÓN. Hasta ahora, el Sevilla había sido incapaz de remontar un partido de Liga. En ocho llegó a ir a remolque y nunca ganó. Como mucho, empató (uno). Sin embargo, lejos de hundirse o caer en la desesperación, sacó fuerzas y oficio. Seis minutos más tarde lograba empatar (36'). Y uno de los culpables fue Jesús Navas, cuyo duelo con Mathieu no tuvo color. El internacional español, espoleado por la llamada de Vicente del Bosque y dando continuidad a su mejoría, desbordó continuamente y puso el balón para que Gary Medel lo cabecease a la red. El chileno, importante una vez más, llegó desde atrás para tocar la pelota que previamente había peinado Rakitic, otro futbolista recuperado para la causa.

Cuando el Sevilla presionó y tuvo decisión, el Valencia se tambaleó. Feghouli y Jordi Alba fueron sus únicos argumentos. Soldado casi ni apareció. Negredo estuvo mejor pese a no marcar. Sólo las pérdidas de balón nervionenses dieron opciones al equipo de Emery, que cede terreno a sus rivales: una victoria en las ocho últimas jornadas. Kanouté pudo dejar al Sevilla con ventaja en el marcador al descanso. Negredo le sirvió la pelota tras una buena internada, el franco-malí chutó forzado y Mathieu se interpuso. También lo tuvo Reyes, al poco de comenzar la segunda parte. El utrerano, como ya ocurriera en la primera, disparó con demasiada inocencia. Guaita detuvo sus dos intentos. Hizo daño con sus arrancadas, metió miedo al Valencia, pero en defensa necesita dar más de sí. Míchel le sustituyó en el minuto 58. Manu ocupó su puesto.

Fue entonces cuando se despejó una de las grandes incógnitas: ¿Sería capaz el nuevo técnico de hacer que el equipo no se desplomase en las segundas partes? Pues sí. El Sevilla continuó atacando, exprimiéndose... y dio la vuelta al marcador. Rakitic habilitó a Kanouté desde la banda, éste tocó la pelota antes de que Guaita se hiciese con ella y Jesús Navas la empujó al fondo de la red. Un gol que premiaba al mejor equipo sobre el césped y que luego fue defendido con solvencia. Así se forja un candidato a los puestos de Liga de Campeones. Un guiño, sin duda, a la afición.

- Ficha técnica:

1 - Valencia: Guaita; Bruno (Barragán, m.71), Rami, Víctor Ruiz, Mathieu (Pablo, m.75); Albelda, Tino Costa; Feghouli, Jonas (Aduriz, m.61), Jordi Alba; y Soldado.

2 - Sevilla FC: Palop; Coke, Spahic, Escudé, Fernando Navarro; Jesús Navas, Medel, Rakitic (Trochowski, m.88), Reyes (Manu, m.59); Kanouté y Negredo (Baba, m.73).
Goles: 1-0, m.25: Tino Costa. 1-1, m.36: Medel. 1-2, m.70: Navas.

Árbitro: Fernando Teixeira Vitienes (Colegio cántabro). Amonestó por el Valencia a Albelda, Bruno y Aduriz, y por el Sevilla a Fernando Navarro y Medel.

Incidencias: partido disputado en Mestalla ante 45.000 espectadores. Terreno de juego en buenas condiciones. Los jugadores del Valencia saltaron al terreno de juego con una camiseta en la que se leía 'Mucha fuerza, Éver' en muestra de apoyo a Banega, que se rompió la tibia y el peroné la semana pasada.

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