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El Sevilla siempre tiene un plan B

Queda casi un mes para que se agote el plazo de fichajes. Agosto puede ser movido. Alberto Moreno y Bacca son piezas codiciadas, pero el club ya reaccionó en el pasado con acierto

el 03 ago 2014 / 13:16 h.

BACCA-portada Carlos Bacca es un de los jugadores por los que ha habido ofertas. Todos los veranos la misma historia. Eso debe pensar Monchi cuando diversos clubes, o peor aún, intermediarios, llaman a su puerta para preguntar en qué situación se encuentran los mejores jugadores del plantel nervionense. Un club como el Sevilla está obligado a vender para mantener el nivel salarial de un vestuario que, este año por ejemplo, tiene la meta de alcanzar Champions. Es el precio que hay que pagar. Sabedores de que en la planta noble del Sánchez-Pizjuán no hay problemas en abrir la puerta de salida (si el cofre del comprador rebosa de euros) los mercaderes se agolpan ante la misma. En este 2014 todo gira en torno a Alberto Moreno. Hace más de un mes que se pudo conocer una oferta del Liverpool por el internacional del Sevilla. Tras una dura negociación, el equipo inglés desestimó la contratación del jugador del Cerro. Los rectores sevillistas apretaron para sacar más tajada y la operación se fue al traste. “No estuvo tan cerca de marcharse. Eso fue lo que se dijo en la prensa, aunque es cierto que el Liverpool presentó una oferta que fue desestimada”, aseguró José Castro, presidente del Sevilla, cuando acudió a la redacción de El Decano Deportivo la noche previa a su estreno. Ahora, y según llevan apuntando unos días en la prensa británica, el Liverpool vuelve a la carga por Alberto. ¿Qué hará el Sevilla? Si los reds llegan a sus pretensiones saldrá camino de la Premier. Pero, según recalcó Castro, la operación no se ha vuelto a activar y está parada desde “hace semanas”. Y es que no se le ve preocupado al máximo dirigente nervionense. La confianza que tiene en Monchi es tremenda (los números y el acierto están ahí) y eso hace que esté convencido de que cualquier salida será suplida por un jugador de garantías. “No os olvidéis que el Sevilla siempre tiene un plan B”. Esta frase, pronunciada por el presidente, retrotrae a la época de José María del Nido, quien fue el primero en acuñar el famoso “nadie es imprescindible” en el Sevilla. Comenzando por los jugadores, donde todos tienen un sustituto. El equipo que dirige Monchi trabaja a lo largo del año para crear una base de datos con la que controlar a los futbolistas que realmente le interesan. Se quedan con un abanico de entre cinco y diez por posición. A partir de ahí se sigue haciendo una criba más exhaustiva cuando se decide qué posición reforzar, siempre contando con la opinión del entrenador. Es el proceso que se está siguiendo para la contratación del mediocentro creativo. Bacca es el otro jugador que está en el mercado. Ahí el club se cierra en banda a su salida porque considera que el sustituto es bastante más difícil de hallar que un lateral zurdo. Esto no quiere decir que el Sevilla quiera desprenderse de Alberto, pero los 20 millones que se pueden ingresar por él darían una fuerte desenvoltura a Monchi para acudir al mercado y contratar a ese cerebro de toque que tanto ansía, pieza clave en la planificación. Además, al Sevilla le avalan los años de experiencia que tiene en estas lides. Temporadas luchando en un mercado de fichajes de lo más sanguinario y cruel. Donde  el más poderoso aprieta al débil jugando sus cartas por detrás de los clubes. Convenciendo a los propios jugadores para que aprieten al máximo con tal de conseguir una rebaja en el precio de salida. Lo curioso de todo esto es que la opción B da, con bastante asiduidad, un rendimiento igual o mejor que ese primer espada que no llega y se queda en tierra de nadie en un par de años. Kanouté llegó al Sevilla después de que Monchi tratara de fichar como fuese al brasileño Fred. Otro ejemplo fue la llegada de Mbia, posición que no se pensaba reforzar hasta que Kondogia y Medel se marchan. En época estival, el Sevilla se mueve en el mercado como pez en el agua.  

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