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El Sevilla sigue sufriendo pero ahora gana

El Sevilla se reencuentra con la victoria seis jornadas después gracias a un gol de Negredo en un partido sin respiro alguno.

el 27 nov 2011 / 22:47 h.

Álvaro Negredo (c), es felicitado por su compañero, el chileno Gary Medel, tras marcar.

El Sevilla puso fin a su racha de cinco jornadas consecutivas sin ganar. Lo hizo con una victoria labrada gracias a un buen primer tramo de partido y a la falta de pegada del Zaragoza, dominador del choque desde antes del descanso hasta la conclusión.

La imagen dada por el equipo de Marcelino fue mejor que la que se vio ante el Athletic, pero no la deseable para un candidato a los puestos de Liga de Campeones: falto de ideas en ataque y demasiado apurado para mantener su portería a cero. Los jugadores, eso sí, se dejaron la piel para hacer bueno el gol de Negredo. No marcaba desde el pasado 10 de septiembre y en La Romareda fue el mejor. Tiene mucho que mejorar este Sevilla, pero al menos ahora gana, que no es poco.

La victoria debe dar tranquilidad a Marcelino y a sus pupilos. Frente al Getafe, el próximo lunes, tendrán que demostrar que este triunfo no es casual. Decir que fue superior al Zaragoza sería faltar a la verdad. El Sevilla sufrió, y mucho, ante un Zaragoza metido en zona de descenso; sufrió para mantener su portería a cero y también para sentenciar a su rival cuando éste había dejado muchísimos huecos atrás. Lo mejor de todo es que el conjunto nervionense no cede más terreno a sus rivales directos en la lucha por la Champions.

Como se atisbaba, Marcelino cambió su sistema. Pasó del 4-4-2 al 4-1-4-1, con Gary Medel por delante de una zaga de la que se cayó Escudé. Fazio retrasó su posición y acompañó a Spahic, con Coke de lateral por la lesión de Cáceres. En la medular, Jesús Navas y Perotti ocuparon las bandas, con Trochowski y Rakitic por el centro, reforzados por esa demarcación que ocupó Medel. Un triángulo -el chileno fue el mejor de los tres- para dar mayor presencia ofensiva y defensiva, dejando arriba a un solo punta: Negredo. Manu, pichichi del equipo, volvió a ser suplente, como hace una semana. Junto a él, Kanouté, que ni jugó.

La nueva disposición, con ese trivote en el centro del campo, dio frutos en la salida del Sevilla al campo. En cualquier caso, son los jugadores quienes hacen buenos o malos los sistemas. La actitud de los futbolistas, saliendo a comerse al Zaragoza, fue clave para firmar una buena primera mitad, no exenta, eso sí, de apuros.

NEGREDO HA VUELTO. Negredo, omnipresente, avisó pronto: un disparo envenenado primero y un remate dentro del área que desvió un defensor, después. Por medio, un penalti de Ponzio a Coke que Pérez Lasa no vio. El colegiado sí señaló otro, de Mateos a Negredo, cuando éste se internaba en el área. El internacional español cogió la pelota y la ajustó de fuerte lanzamiento hasta tocar en el poste y colarse en la red (22').

Las sensaciones del equipo de Marcelino en el primer tercio del choque fueron muy buenas. Hizo un gol y tuvo ocasiones claras para ampliar su cuenta, la última de ellas a cargo de Trochowski, un disparo desde la frontal que Roberto, bien colocado, repelió.

Los problemas llegaron cuando el Sevilla perdió su sitio. Que un saque de esquina a favor termine poniendo en jaque al equipo así lo demuestra. El Zaragoza, cargado de tarjetas, apretó los dientes. Sólo había tenido una ocasión -a balón parado, de Lanzaro- hasta que Negredo, al intentar despejar, estuvo a punto de introducir la pelota en su propia portería cuando el descanso asomaba por la esquina.

Ya lo dice Marcelino: hace falta dar un nivel alto con cierta continuidad. El afán por sentenciar el partido hizo perder consistencia defensiva. Fazio mejora su rendimiento como central, aunque ni él ni nadie puede hacer mucho cuando el equipo se duerme tras subir al ataque. Capítulo aparte merece la cantidad de balones entregados al contrario, muchos de ellos incomprensibles, además de peligrosos.

SIN SENTENCIA. El paso por vestuarios no cambió la decoración. El Sevilla recuperó el aire pero el Zaragoza, con más corazón que cabeza, siguió haciéndole pasar fatigas. Negredo dejó su puesto a Manu del Moral por culpa de una sobrecarga. Kanouté, mientras tanto, observaba el juego desde el banquillo. Sólo faltaba lanzar un buen contragolpe para dar la puntilla al equipo de Javier Aguirre. Y ése fue el problema: no hubo forma de enlazar una jugada que terminase en gol; ni siquiera en ocasión de gol.

El Sevilla quedó a merced del Zaragoza hasta el final. Campaña y Armenteros entraron al campo pero erraron las dos únicas ocasiones con el partido roto. Por suerte para los nervionenses, el Zaragoza apretó pero sin pólvora alguna. Los tres puntos, lo mejor de la tarde.

La victoria de ayer, unida a la derrota del Barcelona en Getafe, deja al Sevilla como único invicto a domicilio en esta Liga. Los de Marcelino han sumado 8 puntos en sus seis salidas.  

Ficha técnica

0 - Real Zaragoza: Roberto; Juárez (Barrera, min.77), Lanzaro, Mateos, Paredes; Ponzio, Meira (Rubén Micael, min.46); Lafita, Luis García (Ortí, min.70), Juan Carlos; y Postiga.

1 - Sevilla: Javi Varas; Coke, Spahic, Fazio, Fernando Navarro; Jesús Navas, Medel, Rakitic (Campaña, min.88), Perotti; Trochowski (Armenteros, min.81) y Negredo (Manu del Moral, min.57).

Goles: 0-1. Min.22, Negredo de penalti.

Árbitro: Pérez Lasa. Expulsó con tarjeta roja directa al local Juan Carlos en el minuto 90. Amonestó con cartulina amarilla por el Real Zaragoza a Mateos, Paredes, Luis García y Lanzaro, Juárez y por el Sevilla a Trochowski y Armenteros.

Incidencias: partido correspondiente a la decimocuarta jornada de Primera división disputado en el estadio de La Romareda, con terreno de juego algo pesado en noche fría ante unos 22.000 espectadores.

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