Deportes

El Sevilla también decepciona en Palermo

El Sevilla acumuló ayer una nueva decepción este verano tras caer ante el Mallorca y el Palermo en los dos tiempos de 45 minutos del torneo Win, Win Palermo.

el 16 sep 2009 / 06:56 h.

El Sevilla acumuló ayer una nueva decepción este verano tras caer ante el Mallorca y el Palermo en los dos tiempos de 45 minutos del torneo Win, Win Palermo. Ante los baleares estuvo mejor el equipo de Jiménez, que al menos tuvo la pelota y dominó pese a la derrota. Contra los italianos la actuación de los hispalenses fue infame.

Sendas derrotas por 1-0 dejaron al Sevilla en el último lugar de este trofeo siciliano, en el que no estuvo a la altura. Ante el Mallorca no jugó mal, incluso tuvo ocasiones, pero los baleares aprovecharon las lagunas defensivas y la intermitencia del centro del campo nervionense para llevarse los primeros 45 minutos. En el segundo choque ante el Palermo la imagen del conjunto de Jiménez fue directamente infame. Apenas se acercó con peligro a la portería de Rubinho y para colmo en defensa tuvo lagunas imperdonables en un equipo de élite.

Los primeros 45 minutos del Sevilla acabaron con derrota, pero las sensaciones fueron contrapuestas. Tan cierto es que el equipo de Jiménez tuvo la posesión del balón y hasta ocasiones -dos balones al palo- como que el Mallorca lo superó con una defensa seria y con apenas un par de ocasiones en ataque aprovechando los despistes de los nervionenses. A falta de algunos jugadores titulares, como Kanouté y Jesús Navas, bien podría ser el primer once de ayer el que debute en la Liga. El técnico de Arahal siguió confiando para sustituir al malí en Alfaro en la mediapunta y para suplir al palaciego en José Carlos. El Sevilla salió a mandar y a tener la pelota, y lo hizo, pero con poca profundidad, fruto, una vez más, del atasco en el centro del campo. Mario y Martí ganaron anoche la partida a Zokora y Romaric y apenas les permitieron crear juego. El peligro llegaba cuando Luis Fabiano entraba en acción o en alguna incursión atrevida de Diego Perotti. Pero poco más.

Sin embargo, el conjunto balear no necesitó demasiado para marcar. Un saque de esquina, un mal despeje de Squillaci, un rebote de Adriano, y gol de Mario Suárez ante un Palop rendido. A partir de ahí el Sevilla intentó reaccionar, pero las vías seguían siendo las mismas. Con todo, hubo ocasiones, una de Luis Fabiano en acción individual y otra de José Carlos, que estrellaron sus disparos en el palo.

En el tramo final de este mini-partido, fue nuevamente el Mallorca el que, sin dominar el encuentro, gozó de las mejores ocasiones para ampliar el marcador.

SIN PELIGRO

Para el segundo choque de 45 minutos Jiménez incluyó algunos cambios, pero sorpresivamente dejó a Koné en el banquillo y volvió a darle minutos a Luis Fabiano. Con Acosta en la mediapunta y Duscher y Fazio en la construcción el fútbol brilló por su ausencia. Nuevamente el peligro vino por acciones individuales de Perotti o Capel, pero no por la elaboración en un centro del campo eminentemente destructivo.

Capítulo aparte merece el papel de Lautaro Acosta. Las lesiones y su juventud le han dado un margen de paciencia que ni debe ni tiene por qué ser eterno. Anoche volvió a desaprovechar 45 minutos. Ni se le vio, y cuando apareció fue para perder la pelota. Mucha culpa tuvo en que Luis Fabiano ni la oliera. Si el argentino no va a dar de sí su caso puede empezar peligrosamente a parecerse al de Aquivaldo Mosquera. Voluntad tiene, calidad, parece que también. Veremos.

Y si en ataque el Sevilla se mostraba nulo, en defensa incluso peor. Nuevamente lagunas defensivas constantes lastraron al conjunto hispalense, que perdió el partido en una acción en la que Dragutinovic dejó patente que tiene que mejorar físicamente, y mucho, para tener sitio en este equipo. Miccoli no perdonó y condenó de nuevo al Sevilla. Quizás se salvara en la zaga, ante un Squillaci no demasiado afortunado y un Adriano mejor en ataque que en defensa, Sergio Sánchez. Puede que se le apaguen las luces alguna que otra vez a medida que se acerca al área rival, pero tiene fuerza y, como poco, gana metros. O mucho cambia Konko o habrá catalán para rato en el costado derecho.

A una semana del Carranza, donde el equipo debe dar su medida real, los de Jiménez se parecen a todo menos a un equipo de Liga de Campeones. Han ganado al Conil, a la Roteña, al Chiclana y también a un Lyon con nueve. Pero el Mallorca, el Seongnam, la Juve y el Palermo se le han atragantado. Ojo.

  • 1