Deportes

El Sevilla terminó derritiéndose en el hielo

Los nervionenses no supieron aprovechar las urgencias del CSKA tras marcar Negredo. El conjunto ruso empató y hasta pudo ganar al final en una mala segunda parte del Sevilla. 

el 24 feb 2010 / 22:18 h.

Ya lo dijo Manolo Jiménez antes del partido: "Los resultados son buenos o dejan de serlo después de que se haya disputado el encuentro y de cómo haya transcurrido éste". Por eso, el Sevilla se marchó de Moscú con un sabor agridulce. Y la explicación es sencilla: jugó una buena primera parte y una segunda no especialmente buena justo cuando el CSKA comenzaba a olvidar su conservador planteamiento inicial y dejaba más huecos que nunca.

En Mallorca, el Sevilla supo hacer daño al contragolpe; ayer, sólo cuando Jesús Navas sorprendió a su marcador con un centro raso y medido a Negredo para que éste lo empujase al fondo de la red. Exceptuando esa jugada y otra del palaciego en la segunda parte, el conjunto nervionense careció de ocasiones claras.

Si hasta el 0-1 el CSKA le cedió el peso del partido con la idea de cogerle descolocado, tras el gol los rusos presionaron más y comenzaron a hacer daño por las bandas. Una acción individual les permitió empatar el partido, que incluso pudieron ganar de no ser por Palop y su pie milagroso (84') cuando el Sevilla se derretía poco a poco en el hielo moscovita, fruto de sus pérdidas y de sus malos ataques. Ante un rival controlado desde el inicio y obligado a estirarse a raíz del 0-1, el resultado, que todo el mundo habría firmado antes de jugar, al final no llenó.

  • 1