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El silencio de las Cinco Llagas

El antiguo Hospital de las Cinco Llagas, con su fantasma incluido, ha cerrado sus puertas, parlamentariamente hablando, hasta después de las elecciones del mes de marzo. Así que es éste un buen momento para pasear por su entramado de patios y galerías...

el 14 sep 2009 / 21:50 h.

El antiguo Hospital de las Cinco Llagas, con su fantasma incluido, ha cerrado sus puertas, parlamentariamente hablando, hasta después de las elecciones del mes de marzo. Así que es éste un buen momento para pasear por su entramado de patios y galerías, envueltos ahora en un respetuoso silencio, porque el fragor de la batalla se ha trasladado, más o menos, a las ciudades y pueblos de Andalucía, en los que sus futuras señorías tienen que buscar los apoyos electorales, bien para renovar su escaño, bien para ocuparlo por primera vez. La aprobación de los presupuestos generales para el 2008 puso punto final a una legislatura que ha estado marcada por dos hechos relevantes. El primero, el del inicio, fue la recuperación de la mayoría absoluta por parte del PSOE, perdida en 1994, y que le obligó a establecer un pacto con el PA desde el 96 a 2004. Este regreso a la mayoría absoluta le ha permitido a Chaves el pasar su quinto mandato con bastante tranquilidad, a pesar de que no ha sido precisamente este último su mejor Gobierno. El segundo hecho ha sido la aprobación del nuevo Estatuto de Andalucía, que ha consumido gran parte del esfuerzo político y parlamentario de este periodo que termina y que, a pesar de su poco enganche entre la ciudadanía, puesto de relieve en los resultados del referéndum, sí ha tenido gran repercusión ante la opinión pública aunque, eso sí, más pendiente de la trifulca partidista y los posibles agravios con otros estatutos, que de las cuestiones de fondo. El acuerdo final sobre la reforma estatutaria, con el único desmarque del PA, ha sido uno de los escasos acuerdos partidarios sobre temas de calado a lo largo de esta legislatura.

También hay algo que ha venido condicionando la vida parlamentaria en este cuatrienio, y ha sido precisamente algo que sucedía fuera del Parlamento. Porque fuera es donde estaban los líderes, los tres, de los partidos de la oposición. Javier Arenas, Diego Valderas y Julián Álvarez, PP, IU y PA, no han ostentado la condición de diputados autonómicos, aunque Arenas sí era, y sigue siendo, diputado al Congreso. Esta ausencia de los primeros espadas en los escaños de las Cinco Llagas, han forzado a que el verdadero debate entre líderes se haya tenido que hacer fuera de la cámara, fundamentalmente a través de los medios de comunicación. Y esto inevitablemente, cambia el tono de los debates entre quien gobierna y quien se opone porque, la intensidad, la forma, el fondo y la repercusión, son de un calibre distinto cuando tres de los cuatro que debaten, lo hacen por delegación de poderes. Nos guste o no nos guste así es la vida.

Lo que no está nada claro es que para la próxima legislatura esta anomalía parlamentaria esté resuelta porque, aunque no hay duda de que Chaves y Arenas tienen garantizado su escaño en el Parlamento andaluz, no es tan seguro en los casos de Diego Valderas y Julián Álvarez. Pero como de todo esto podemos seguir hablando, nos quedamos hoy en la despedida a la legislatura y con el silencio de las Cinco Llagas.

Juan Ojeda Sanz es periodista

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