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El sindicato de bomberos denuncia que el servicio está en las cotas más bajas

"Estamos muy quemados", se duele el secretario del Sindicato Profesional de Bomberos de Sevilla. Habrá quien diga que la peatonalización, los marmolillos, los pésimos equipos y el mal ambiente interno no les impiden hacer su trabajo. Puede. Pero Juan Carlos Bernabé no pondría su mano en el fuego. Foto: Javier Cuesta.

el 15 sep 2009 / 09:40 h.

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"Estamos muy quemados", se duele el secretario del Sindicato Profesional de Bomberos de Sevilla. Habrá quien diga que la peatonalización, los marmolillos, los pésimos equipos y el mal ambiente interno no les impiden hacer su trabajo. Puede. Pero Juan Carlos Bernabé no pondría su mano en el fuego.

"Entre el cinco y el diez por ciento de los bomberos sevillanos están de baja por estrés o depresión." Aun a regañadientes, porque no le gusta airear los asuntos internos, el sindicalista se ve incapaz de desperdiciar la primera ocasión en que alguien le pregunta cómo se sienten los 500 profesionales del cuerpo, de los que 350 se dedican a la extinción de incendios: "Mal." Una respuesta que se antoja demasiado corta para todo lo que lleva a remolque. "Estamos sufriendo un grave problema de falta de organización. Hay mucho malestar entre los compañeros. Los mandos son interinos; otros están en comisión de servicio. No solemos hablar mucho de esto, la verdad. Pero lo voy a decir: hay una jefatura que no está avalada por la confianza de los compañeros y que ha dejado que el servicio esté hoy en las cotas más bajas que se recuerdan. No existe apoyo a la carrera profesional porque los mandos se eligen a dedo y encima se caracterizan por su dejadez. Hay mucho descontento y luchas internas, pero es un tema delicado del que por ahora prefiero no decir nada más."

La opinión expresada por Juan Carlos Bernabé no es precisamente la de un grupúsculo marginal dentro de este servicio público: el Sindicato Profesional de Bomberos, del que es secretario, representa a 420 de ellos, es decir, el 84% de la plantilla. Que él diga que el personal está muy bajo de ánimos en una ciudad que día sí y día no está alcanzando los 40 grados, no es precisamente una anécdota. "Pero no es sólo la desorganización ni lo de los mandos. Hay mucho más, pese a que todo forme parte de lo mismo de alguna manera. No tenemos un equipo acuático en condiciones, y eso que cada vez se hacen más actividades en el río, actividades que no podemos atender. La zodiak está deshecha y encima no podemos manejarla porque hace falta un permiso. La unidad canina, que siempre se ponía como ejemplo, ahora está en las últimas y no hay nadie formándola. Las especializaciones están descuidadas. Estamos parcheando."

Respirando humo

La creencia de que aquí terminan los problemas de los bomberos es una mera ilusión. Cuando un bombero acude a un incendio, lleva con él, por razones obvias, una botella de aire. Botellas hay. Y son nuevas. "Pero no hay mantenimiento", dice Bernabé. "Las tenemos que recargar nosotros mismos con compresores que lo que hacen es meter aire contaminado a presión, es decir, condensado. Las irritaciones y las dolencias relacionadas con eso están a la orden del día. Estamos respirando humo."

Lo bueno de tener problemas, si pudiera decirse así, es que a veces hay una instancia superior capaz de resolverlos. En este caso, el Ayuntamiento. Pues he aquí el balance que hace el sindicalista de la actitud de los concejales: "Ninguno dice que no pero ninguno dice que sí. Uno nos dice que no hay presupuesto y habrá que esperar a que lo haya; otro, que no es su competencia; y otro, que él de lo que se ocupa, dicho literalmente, es de los semáforos. Nos ha pasado cuando hemos pedido vehículos apropiados para la extinción de incendios en lugares y zonas de difícil acceso. Y sobre el estado de las instalaciones, mejor no hablar." Juan Carlos Bernabé asume que un día se les va a caer en lo alto el parque central, y que el Ayuntamiento haría bien pensando a qué bomberos llamaría para atender ese siniestro, teniendo en cuenta que los de Sevilla estarían debajo del mismo.

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