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'El Soberao' resucita

Un grupo de palaciegos toma las riendas de la emblemática revista del Ateneo 15 años después de su desaparición. El militar jubilado Victoriano Rosal es el impulsor de esta nueva etapa

el 02 feb 2014 / 22:06 h.

Los palacios Soberao

El Soberao, que era la revista del Ateneo de Los Palacios y Villafranca entre 1983 y 1998, llegó a ser una institución en papel cuando el Ateneo era una institución en el pueblo. La publicación, que había dado de sí 50 números, ofreció sus últimos coletazos de poemas libres y reseñas culturales cuando el Ateneo aún existía teóricamente pero no en la práctica, y ambos desaparecieron, por la desidia del ámbito cultural de entonces, al apagarse el siglo pasado.

Fue la época de otra generación, la que alguna vez se reunió en el soberao, sobrado o desván de Paco Cabrera de la Aurora, de donde tomaron el nombre para la revista; la época de los relatos palaciegos de Miguel Roldán; de los artículos de Paco Caballero y Emilio Gavira; de los relatos de Ismael Perea; de los poemas de Manuel de Fora y Antonio Rincón; de los dibujos de Carlos Delirio y Manuel Nadal... La misma época del ímpetu paulatinamente extinguido de la asociación cultural Searus.

Pasaron 15 años sin que nadie reivindicara su nombre. Hasta que el palaciego Victoriano Rosal, militar jubilado que capitanea varias empresas culturales como la presidencia de un Casino renovado por las actividades culturales o el movimiento cultural El Patio del Parnaso, convocó a la sabia nueva de la cultura local con el pretexto de que había soñado con la revista.

Muchos jóvenes le tomaron el guante y crearon, hace ahora un año, un grupo independiente que, de manera privada, edita semestralmente El Soberao, con la misma ilusión de hace varias décadas pero con los nombres y las preocupaciones de hoy.

El nuevo equipo de coordinación lo forman –además de Rosal– Victoria Baquero, Álvaro Benavides y Rosario Moguer, los tres licenciados universitarios y con el suficiente rigor para mantener una publicación plural y de calidad que ya ha contado con colaboraciones señeras como la de José Manuel Caballero Bonald. El nuevo Soberao –con portada a color, que sigue distribuyéndose gratis pero que ya no se financia mediante la subvención de una caja de ahorros, como entonces, sino con la publicidad de una docena de negocios locales– mantiene firmas de las de siempre, como la del archivero municipal Julio Mayo o la del cronista oficial de la villa, Antonio Cruzado, pero también ha integrado la de una amplia nómina de jóvenes del pueblo y de fuera interesados no sólo por la poesía o la historia, sino también por el arte, el cine, las vanguardias o el cómic.

Hace  unos días se presentó el tercer número de El Soberao. Revista cultural de Los Palacios y Villafranca de esta nueva era, consolidada en un año. Si para el primero organizaron un acto en la peña flamenca El Pozo de las Penas, para estos dos últimos números han elegido otros lugares con solera de este municipio de 38.000 habitantes, como la taberna Múapelo o Casa Currela. En este último bar se dio cita buena parte de la intelectualidad palaciega, que ha recibido la resurrección de la revista como una inesperada segunda oportunidad de revitalización cultural.

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