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El sueño de José y los empresarios

José, el de la Biblia, fue ministro de Egipto gracias al sueño de las vacas gordas y las vacas flacas del faraón; previó en los buenos tiempos que iban a venir otros malos y todos sabemos que en los primeros construyó y almacenó para tener reservas en los segundos, en los malos. El otro día los representantes...

el 15 sep 2009 / 10:56 h.

José, el de la Biblia, fue ministro de Egipto gracias al sueño de las vacas gordas y las vacas flacas del faraón; previó en los buenos tiempos que iban a venir otros malos y todos sabemos que en los primeros construyó y almacenó para tener reservas en los segundos, en los malos. El otro día los representantes de los empresarios andaluces, al parecer, habían tenido la noche anterior el mismo sueño que el hijo de Jacob y preconizaban la construcción de campos de golf y puertos deportivos para salir de la crisis sin caer en la cuenta de que a José le dieron el poder no porque construyera y atesorara -eso lo hubiera hecho cualquiera- sino por interpretar bien el sueño o, lo que es lo mismo, por tener visión de futuro.

No se apercibían de que ahora estaban en los tiempos contrarios, en los de las vacas flacas. O el sueño les ha llegado con siete años de retraso o, tal vez, si lo soñaron entonces no le dieron importancia y se han acordado de él cuando ya es tarde, cuando hay que interpretarlo de manera distinta, siendo imaginativos y previsores a partir de las actuales circunstancias, de las que existen y no de las que no existen. De todas formas deberían hacer memoria y ver si no se ha equivocado de sueño y tuvieron otro, el de la lechera, el que escribiera La Fontaine y reinterpretara Samaniego para que lo leyéramos en la escuela. Es el que han soñado siempre.

Escritor e historiador

antonio_zoido@hotmail.com

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