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El Supremo levanta el castigo a un cabo de Morón por consumo de hachís

¿Puede fumar porros un militar? El Tribunal Supremo lo tiene claro: el consumo medicinal de cannabis no es motivo para castigar a un cabo de la base de Morón.

el 23 ene 2010 / 17:49 h.

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La Sala V de lo Militar del Tribunal Supremo ha dictado una sentencia por la que obliga a la base aérea de Morón a revocar la suspensión de empleo de cuatro meses que en su día acordó para un cabo primero del Ejército del Aire, vecino de Dos Hermanas, por consumir sustancias estupefacientes, concretamente cannabis.

El abogado Fernando Osuna explicó que este caso comenzó el día 4 de mayo de 2006, cuando el teniente general jefe del Magen acordó la incoación del expediente gubernativo en contra del citado cabo, un procedimiento sancionador que "estaba lleno de defectos y de vulneración de derechos, incluso derechos fundamentales", por lo que decidió recurrir la resolución.

En este sentido, el abogado argumentó en la demanda que se han llevado a cabo actos de instrucción "de espaldas al interesado", de tal manera que la notificación tiene lugar 31 días después de ordenar la incoación del expediente, añadiendo que los actos de instrucción "deben desarrollarse una vez iniciado el procedimiento y a sabiendas del encartado, porque son necesarios para la determinación, conocimiento y comprobación de los datos en los que se basa la imputación".

No obstante, aseveró que, "inmediatamente después de la notificación, el mismo día se le toma declaración al encartado, y no consta en dicha declaración que se le haya instruido en los más elementales derechos que le asisten", por lo que concluye que, "desde el inicio, puede observarse que mi representado fue conducido hacia la resolución final".

Asimismo, dijo que en la declaración "no se recogió fielmente la declaración realizada" por el encartado, recordando que su defendido relató al instructor "que había acudido al remedio de tomar infusiones de planta de cannabis mezclada con leche después de desechar infinidad de terapias contra el dolor que se mostraron ineficaces, todo ello después de relatar que la forma de consumo es diametralmente opuesta a la que se conoce y se persigue como lúdica, recreativa o evasiva de la realidad".

Según indicó, en su declaración "especificó que ha mantenido informado a sus mandos desde el primer momento de estas circunstancias y de las razones por la que recurría a esta terapia, así como que tales consumos no le produjeron perturbación en los sentidos, ni le alteraron la percepción de la realidad, ni le produjeron alucinaciones ni ningún otro efecto reprochable ni legal ni moralmente".

No obstante, y según relató el letrado, el instructor "limpió la declaración de todas estas alusiones", añadiendo que, cuando le fue notificada la sanción, el propio instructor "le indicó en repetidas ocasiones que esta sanción no llevaba aparejada la baja en las Fuerzas Armadas", motivo por el que "se le recomendó no utilizar los medios de recurso que ofrece el Derecho y aceptar la sanción".

Además, argumentó que "cada uno de los análisis de resultado positivo se corresponde con un periodo de recaída en sus dolencias", y explicó que "puede constatarse que los análisis que arrojaron un resultado negativo coincide con los periodos en los que el recurrente ha estado de alta médica y prestando sus servicios con normalidad".

El letrado puso de manifiesto que, después de la resolución por la que causaba baja en el Ejército del Aire, su representado acudió a la asistencia letrada y solicitó la revisión de oficio mediante escrito dirigido al ministro de Defensa, que resultó inadmitida.

No obstante, el Tribunal Supremo ha decidido revocar la resolución por ser contraria al orden jurídico, declarando el derecho del recurrente a ser readmitido en las mismas condiciones en las que prestaba su compromiso con efectos del día 17 de abril de 2007, fecha de la publicación de la resolución impugnada, y declarando además la nulidad de pleno derecho del expediente gubernativo "por vulneración de los derechos fundamentales del expedientado y por prescindir del procedimiento establecido".

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