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El Supremo verá la apelación de la mujer condenada por asesinar a un celador

El Tribunal Supremo verá mañana la apelación presentada por la mujer condenada a 15 años de cárcel como cooperadora necesaria en el asesinato de un celador en Sevilla cuando se dirigía a su trabajo, crimen por el que su marido cumple ya una condena firme de 17 años y medio de cárcel.

el 15 sep 2009 / 19:32 h.

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El Tribunal Supremo verá mañana la apelación presentada por la mujer condenada a 15 años de cárcel como cooperadora necesaria en el asesinato de un celador en Sevilla cuando se dirigía a su trabajo, crimen por el que su marido cumple ya una condena firme de 17 años y medio de cárcel.

Fuentes del caso han informado a Efe de que el Supremo solo debe pronunciarse sobre la apelación presentada por María Luisa C.J., cuyo abogado solicita la absolución y, subsidiariamente, que se rebaje su participación a la categoría de cómplice y no cooperadora necesaria.

El esposo de la recurrente, Ricardo S.A., no apeló su condena por el asesinato a tiros, en enero de 2006, de un celador del hospital Virgen del Rocío de Sevilla que previamente había atropellado levemente a la hija del acusado.

En cuanto a la esposa, que se encuentra en prisión desde que la Audiencia de Sevilla emitió su sentencia en junio de 2007, su abogado ha alegado al Supremo que "no hay pruebas de su co-autoría ni de participación alguna" en el crimen, aunque de forma subsidiaria solicita que se rebaje su nivel de implicación al de cómplice, con una consiguiente disminución de los años de condena.

El asesinato se produjo el 8 de enero de 2006, cuando el celador Gaspar García se dirigía a su trabajo en el hospital Virgen del Rocío y fue tiroteado por el acusado tras atropellar levemente a su hija de 7 años, que resultó ilesa.

Los acusados y varias familias más se encontraban realojados en el Albergue Juvenil de Sevilla tras un tiroteo entre grupos rivales del asentamiento chabolista de El Vacie, que se saldó con tres heridos graves.

Según el veredicto del jurado, todos los disparos fueron hechos a corta distancia pero además el homicida se fue acercando a la víctima, lo que permitió un mayor acierto en los tiros finales.

En cuanto a la culpabilidad de la esposa, el jurado se basó en el testimonio de una testigo presencial que se escondió tras unos contenedores y que certificó que María Luisa, tras la primera tanda de disparos, abrió la puerta del conductor y terminó de desprender los cristales de la ventana, mientras su marido ponía un segundo cargador en su pistola que vació a continuación.

La condena impuso al matrimonio el pago de 198.445 euros de indemnización a la viuda del fallecido y de 16.537 a cada uno de sus dos hijos.

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