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El taxi da una tregua a cambio de que vuelvan a retirarse licencias

Las asociaciones aceptan la propuesta municipal de realizar un estudio que determine cuántos vehículos 'sobran'

el 08 ene 2010 / 19:48 h.

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Presentación. Los organizadores de la muestra y los premiados, ayer, con el cartel de la exposición.

El taxi acordó ayer una tregua en la batalla que mantiene con el Ayuntamiento sobre la regulación del sector, a cambio de la promesa de que volverán a rescatarse licencias para reducir el número de estos vehículos y eliminar así competencia, hasta lograr una ratio de unos 2,5 taxis por cada mil habitantes, según informó ayer el presidente de la mayoritaria Unión Sevillana del Taxi, Fernando Morales. Un estudio que hará el Consistorio determinará cuántos taxis sobran antes de empezar a retirar licencias. Hace cinco años ambas partes acordaron retirar 50, pero la falta de dinero del Ayuntamiento por la crisis y la negativa de los taxistas a vender sus títulos frenaron la reconversión y sólo se rescataron 25. Fue uno de los motivos de las huelgas convocadas antes de Navidad y de la amenaza de paros en Nochebuena y Nochevieja.

En Sevilla hay 2.140 taxis, 364 de ellos con turnos dobles -duplican su horario al tener dos conductores-, y el sector considera que sobran entre 600 y 700, poniendo como ejemplo la ratio de ciudades como Bilbao, Madrid, Málaga o Valencia. Para alcanzar la ratio de 2,5 por mil (que en negociaciones anteriores ha sido admitida como referencia incluso por el Ayuntamiento), y teniendo en cuenta que la población de Sevilla es de 702.000 habitantes, habría que reducir el número de taxis a 1.755, es decir, 385 taxis menos. Las primeras licencias en rescatarse estarían entre las de los 60 que se jubilan cada año, y el número de años necesario para finalizar la operación se decidirá en una mesa técnica que tendrá que analizar el informe que se redactará.

Los taxistas están dispuestos a compartir hasta el 50% del coste del rescate de licencias, duplicando así la capacidad del Consistorio para ir retirando coches de la calle, ya que cada una cuesta unos 36.000 euros según fuentes municipales.

El Ayuntamiento declinó ayer informar sobre el contenido de los acuerdos hasta que no estén corroborados por las asambleas de taxistas, ni tampoco aclarar ninguna de las medidas ofrecidas al sector.

Para no agravar la situación el sector ha acordado, lógicamente, que no siga aumentando el número de taxis. Hace años que no se crean nuevas licencias, pero los autónomos sí pueden tener asalariados o compartir su taxi con un familiar -normalmente los hijos o la mujer-, como ocurre ya en esos 364 taxis dobles. A partir de ahora no podrá hacerse, según los taxistas.

El acercamiento de posturas se produjo ayer en una reunión de más de tres horas en la que las asociaciones mayoritarias -Unión Sevillana y Solidaridad del Taxi- se vieron con el director del Instituto del Taxi, Enrique Fernández; el concejal de Movilidad, Francisco Fernández; el de Seguridad, Alfonso Mir; el jefe de la Policía Local, José Aulet, y responsables técnicos de estas delegaciones.

En el diálogo, los taxistas lograron arrancar otros compromisos, como un mayor esfuerzo policial para evitar el intrusismo y un número de teléfono específico para denunciar estos casos. El sector afirma que se produce sobre todo en algunos hoteles, que ofrecen coches particulares a sus clientes, y también en barrios de inmigrantes que han organizado sistemas paralelos de transporte. Según los taxistas, el jefe de la Policía Local les dijo ayer que si se detectan estos casos, a los conductores se les podría ordenar la "inmediata paralización" del vehículo, en virtud del artículo 45.5 de la Ley de Transportes, lo que les impediría continuar con el fraude.

El acuerdo, recogido en un texto de siete puntos que el Consistorio les facilitó, será votado en asamblea el próximo martes. De ser refrendado, como es previsible, las asociaciones firmarán el acuerdo y se pondrán en marcha las mesas técnicas que decidirán cómo materializar los acuerdos.

Diez kilómetros más de carril reservado.

Los taxistas reclamaron ayer al Ayuntamiento que facilite su acceso a todos los barrios de la ciudad, en especial a las zonas que el Consistorio pretende impulsar mediante la peatonalización. Alegan que quedarán aisladas si no se permite la entrada en ellas mediante transporte público, y dado el incremento de calles prohibidas, reclaman poder usar algunas como la calle Granada, que une la Plaza Nueva con la de San Francisco. El Ayuntamiento, según los taxistas, se ha comprometido a estudiar cómo mejorar la “permeabilidad”, sobre todo mientras persista la crisis económica.

Las restricciones al tráfico privado no sólo afectan a las calles ahora prohibidas a la circulación: según el sector, además colapsan las rondas a las que se envían a todos los vehículos. Por eso han pedido más carriles reservados sólo para bus y taxi. El Consistorio se ha comprometido a impulsar la creación de otros 10 kilómetros, con dársenas para que el taxi no se vea atrapado si lleva un autobús delante.Las zonas en las que se instalarán también serán estudiadas por técnicos municipales, aunque el presidente de la Unión Sevillana indicaba ayer que vías como la Ronda de Triana, la Palmera, Torneo, Luis Montoto o Eduardo Dato están ya tan cargadas de tráfico que consideran imprescindible medidas que agilicen la velocidad comercial de los taxis para que no pierdan clientes.

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