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El taxi de los niños pierde magia

La Policía Local obliga al taxista que traslada a pequeños enfermos a retirar la decoración

el 27 nov 2014 / 12:00 h.

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Generar una pequeña ilusión y mantener un buen estado de ánimo en los niños enfermos cada vez que tienen que acudir al médico o al hospital a someterse a tratamientos que no suelen ser agradables pero a los que al menos les llevaban en un transporte con aires mágicos. Ese era el objetivo del peculiar tuneado que hace cuatro años Rafael Segura hizo a su taxi solidario. Ahora, la Policía Local le ha obligado a retirar todas sus pegatinas y muñecos de dibujos animados y personajes Disney que hacían las delicias de los pequeños. «Me han dado a entender que otros taxistas se han quejado y cada vez que les multaban por llevar pegatinas o algo aludían a mí», explica Rafael. taxi-solidarioRafael decidió realizar esta labor voluntaria de forma complementaria a su trabajo habitual como taxista en el que nunca tuvo queja de ningún cliente por la decoración de su taxi. «Al contrario, a todo el mundo le encantaba, le han hecho mil fotos y ahora todo el que se da cuenta, porque la gente ya me conocía, le decían el taxi de los niños, me pregunta qué ha pasado», relata. Ya hace dos años, recuerda, la Policía Local le instó a quitar parte de las pegatinas del exterior. Pero el pasado jueves, cuando estaba en la parada de la Alfalfa que suele frecuentar en su trabajo, se acercaron dos agentes, le pidieron la documentación y le dijeron que tenía que quitar también toda la decoración del interior porque «dificultaba su trabajo» cuando tenían que multar a otros taxistas. «Por eso pienso que ha tenido que haber una denuncia concreta de algún taxista, porque los policías me conocen también y nunca me han puesto problemas», explica. Entiende que la normativa del taxi regula cómo tienen que ser los vehículos pero defiende el fin solidario de su iniciativa y pone el ejemplo de una iniciativa similar en Italia de una mujer, Caterina Bellandi, que al morir su marido y hacerse cargo de la licencia también dedica el taxi a este fin «que es para ver cómo tiene el coche, es espectacular de bonito, y por lo visto tiene un permiso especial». Además, solo le han permitido dejar la pegatina de Taxi gratuito para niños enfermos pero sin el número de teléfono de contacto «y además de a través de Andex, muchas familias contactaban directamente porque lo veían por la calle». En concreto, la ordenanza reguladora del taxi establece las características que deben tener los vehículos, las dimensiones y lugar de la franja amarilla y la palabra Taxi y el lugar que debe ocupar el logo municipal. Determina también que toda publicidad que lleven en las puertas debe ser previamente autorizada mientras que respecto al interior solo habla de tener despejadas las lunas y el maletero a disponibilidad de los pasajeros. Este periódico preguntó sin éxito al Ayuntamiento por la causa de la orden policial. Rafael seguirá realizando estas carreras de forma altruista –en estos cuatro años calcula que ha llevado a unos 50 niños no solo de Sevilla sino de otras provincias que vienen a recibir tratamiento en los hospitales de la ciudad–. Y baraja una idea que le dieron los propios agentes, como tener algún elemento de «quita y pon» como mantas y cubreasientos con muñecos para usarlos solo en los traslados de niños. De momento, reconoce que «el coche se ha quedado hecho un asco» al tener que despegar todo. «Solo he dejado lo del techo, que desde fuera no se ve, y de momento en la parte delantera lo he tapado con un trapo, no sé lo que haré».

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