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Economía

El tejido empresarial andaluz crece al nacer más firmas y morir menos

2014 marcó el punto de inflexión de la crisis. La creación subió un 1% y la defunción bajó un 16%.

el 12 feb 2015 / 10:00 h.

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Son 15.542 empresas creadas y 3.168 disueltas. Balance: por cada cinco concebidas, una desaparece, sea porque va a la quiebra o no hay voluntad de continuidad –las más– o porque se fusionan –las menos, en concreto, 201–. Es la estadística del tejido empresarial andaluz para 2014, año en el que los partos crecieron y menguaron las defunciones, apuntalando, pues, la recuperación económica y también el espíritu emprendedor. BXP45601 El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó ayer los datos sobre Sociedades Mercantiles, que nos aproximan a la realidad empresarial española a través de tres vías: el nacimiento (con fórmulas jurídicas incluidas), el desarrollo (con las ampliaciones de capital registradas y sus importes) y la defunción (con las disoluciones y otras causas para dejar de existir, como fusiones e integraciones que no implican en sí destrucción pura y dura del tejido productivo). Descrita la importancia de esta estadística, para Andalucía mostró el ejercicio pasado, el primero de la recuperación tras un sexenio de crisis económica, un incremento del 1 por ciento en las empresas paridas, exiguo, sí, pero superior en dos décimas al conjunto del Estado: en total, 94.152. Es decir, esta región aportó el 16,5 por ciento al nuevo entramado productivo nacional, porcentaje este aún por debajo del peso poblacional (en torno a dos puntos) aunque in crescendo. Se constituyeron más sociedades y el número de defenestradas cayó con fuerza, y esta evolución casa con otras estadísticas tanto oficiales como de consultoras especializadas que hablan del descenso de las compañías andaluzas que no tuvieron más remedio que acudir al concurso de acreedores (antigua figura jurídica de la suspensión de pagos). Ese recorte regional fue del 14 por ciento, superior al 11,9 por ciento contabilizado como promedio del Estado. La maraña empresarial de nuevo cuño arrancó de sus socios un capital de 731,61 millones de euros, es decir, a 47.073 euros por cabeza –la legislación establece un capital social mínimo de 3.000 euros–. ¿Qué nos dice este último importe? Pues que se trataría en su mayoría de pequeñas sociedades, y tal afirmación queda reforzada al compararse la cifra andaluza con el volumen financiero medio para el país: 78.636 euros. Y suele ser tradicional que Málaga sea la provincia andaluza más emprendedora, y las cifras de 2014 confirmaron la tendencia con 4.773 empresas alumbradas, seguida de Sevilla, cuyas 3.859 nuevas firmas apenas aumentaron con respecto a las 3.821 de 2013. Eso sí, el capital está por encima en Sevilla (189,02 millones de euros) que en Málaga (185,85 millones). Hasta aquí, los nacimientos. El desarrollo de las criaturas muestra que 4.362 sociedades que ampliaron su capital en 2014, siendo el menor número desde 2009, según se desprende al cotejar las series históricas del INE. Este devenir tendría una doble explicación, una negativa, y la otra no tanto. Por un lado, inyectar más dinero puede indicar que se afrontan proyectos empresariales; y por el otro, puede ser indicio de una necesidad, la de garantizar la actividad de la empresa y esquivar así males mayores. En concreto, las ampliaciones de capital sumaron  en Andalucía el año pasado 3.142,52 millones de euros, un nivel similar al registrado en el precedente (con 3.168,29 millones). Para el Estado, la cifra de las empresas en este apartado ascendió a 32.798 (con 34.789 en 2013) y con 42.801,38 millones (considerable bajada en comparación con los 75.287,51 millones computados el año anterior). Y por provincias andaluzas, el mayor recuento de ampliaciones afloró en la sevillana, con 1.102 (fueron 1.218 en 2013) y 1.454,78 millones de euros (un importe muy similar a los 1.491,63 millones del ejercicio anterior). Existe también otro dato para calibrar la salud de las compañías: si reducen o no capital, operación societaria que suele utilizarse para repartir dividendos pasivos (por créditos contraídos con los socios) o enjugar pérdidas. En concreto, 767 redujeron capital por 1.048 millones de euros, y 42 optaron por desembolsar dividendos pasivos, con 39,9 millones. Y por último, la defunción, con sus matices dichos. El descenso de las sociedades disueltas en el conjunto de Andalucía fue del 16 por ciento, y del 21,59 por ciento en la provincia de Sevilla, donde fueron 817 las compañías que a lo largo de 2014 dejaron de existir. De ellas, sólo 60 (y 201 para la comunidad) fueron absorbidas o acometieron procesos de fusión con otras, mientras que la inmensa mayoría cavó directamente su propia tumba, o se la cavaron.

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