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El tercer vuelo de la Blanca Paloma en solo dos semanas

El salto de la reja de esta madrugada ha dado paso a la procesión de la Virgen por la aldea. La patrona de Almonte luce el traje de los apóstoles y estrena los lirios morados que rodean la ráfaga.

el 20 may 2013 / 07:30 h.

salidaporlaaldearocio3 La Virgen del Rocío ha entrado en su ermita sobre las 10,25 horas de este Lunes de Pentecostés tras recorrer la aldea, en Almonte (Huelva), sobre los hombros de los almonteños durante siete horas y procesionar por delante de las 112 filiales que han peregrinado hasta allí, según han informado a Europa Press fuentes del Plan Romero, un recorrido que ha sido más corto de lo habitual. Así, la Virgen del Rocío ha procesionado por la aldea desde primeras horas de la madrugada tras el conocido como 'Salto de la reja', que este año se ha caracterizado al llevarse a cabo con más calma y de forma más ordenada, a diferencia del tumulto de otros años, siendo la tranquilidad la tónica predominante durante toda la procesión. Virgen RocioDe este modo, la Virgen del Rocío ha recorrido la aldea rodeada de fieles que han disfrutado al contemplar a la patrona de Almonte. El recorrido de la Virgen ha sido el tradicional, por las calles de la aldea rociera, de manera que las hermandades que tienen su sede en el mismo la han recibido en su propia casa y el resto se han acercado con su Simpecado al recorrido de la procesión. Una vez finalizada la misma, las hermandades han regresado a sus casas y entre esta tarde y la mañana de este martes iniciarán el camino de vuelta a sus lugares de origen. Almonte vive un año especial gracias a la declaración de Año Jubilar, vigente hasta el próximo 8 de septiembre, así como ha sido destacado el traslado de la Virgen, ya que esta regresó hace más de una semana de la iglesia de la Asunción de Almonte, donde pasó los últimos nueve meses, en una tradición que se repite cada siete años. Es Lunes de Pentecostés y la Virgen del Rocío ha procesionado por su aldea. Devuelve así la visita a las 112 hermandades filiales que han peregrinado hasta el santuario en una romería jubilar marcada por el frío, la lluvia y el descenso de público. La procesión comenzaba de madrugada (3.25 horas) con el salto de la reja. Empezaba la tercera salida en escasos 16 días tras hacerlo de reina por Almonte a principios de mes y en el traslado que la trajo a las Marismas hace una semana. Carmen Rocío Vega, hija de la camarista, Carmen Morales, señala que ha sido “un año especial” por la Venida de la Virgen a Almonte y por el esfuerzo que ello conlleva para quienes tienen el honor de cuidar de la Blanca Paloma. “Es mucho trabajo pero se hace con gusto”, confiesa poco antes de que la imagen abandone el altar mayor tras la entrada del Simpecado de la hermandad Matriz con el que concluye el rosario en el que participan los Simpecados de todas las hermandades filiales por orden inverso a su antigüedad fundacional. Así, para esta ocasión, la Virgen saca el traje conocido como el de los apóstoles, confeccionado en 1956. El estreno se limita a las flores que van sujetas a la ráfaga. Las ha realizado el diseñador José Manuel Vega y en ellas predominan los lirios en una tonalidad morada. Otra de las novedades es un broche de oro con forma de estrellas que se suma a las numerosas joyas que le han ido legando sus hijos almonteños a lo largo de los siglos en agradecimiento por las gracias concedidas. “Se trata de la donación de un hermano”, explica Carmen Rocío, quien añade la siguiente reflexión final de la romería después de haberla tenido nueve meses en Almonte: “Cuando volvamos el miércoles al pueblo, la vamos a echar de menos”. De momento quedan muchas horas de alegría por delante, como las que se vivieron durante todo el día de ayer en las casas de la aldea. El frío y los chaparrones del mediodía convirtieron estos inmuebles en templos consagrados a la alegría al abrigo de las chimeneas que inusualmente hubo que encender en algunas viviendas de la aldea. Aun así muchos fueron los que optaron por acercarse al santuario para disfrutar de las horas previas al salto. Agarrados a la reja se vivían momentos de intimidad, de diálogo directo con la Virgen a través de oraciones, rezos en voz baja, silencios y cantes emocionados de los que se arremolian en torno a Ella. “Esto hay que sentirlo, vivirlo desde pequeño, por eso traigo a mis hijos desde chicos, para que ellos aprendan lo que me enseñaron mis padres”, dice Ángela, romera de Triana, que lleva en sus brazos a su hija de cinco años a la que eleva para mostrarle el rostro de la Virgen. Es el mismo rostro que muchos buscarán esta mañana tras desembarcar a última hora por el asfalto que lleva a la aldea. Pero para quien finalmente no pueda desplazarse, hay otra –la cuarta– oportunidad en verano. El próximo 19 de agosto la Reina de las Marismas volverá a pasear por la adea al cumplirse 200 años del Rocío Chico. Para esta nueva cita histórica, lo hará con sus galas de pastora sobre la peana de reina. “Siempre que ha salido en el Rocío Chico lo ha hecho de pastora, y ahora también”, subraya Carmen Rocío. El antecedente más cercano lo encontramos en 2005, cuando la patrona de Almonte procesionó de manera extraordinaria dentro de la celebración del Rocío Chico. Sin embargo, la del próximo mes de agosto contará además con el aliciente de hacerlo dentro del Año Jubilar que finaliza el 8 de septiembre. “Será otra fecha memorable para el pueblo de Almonte”, vaticina el presidente de la hermandad Matriz de Almonte, Juan Ignacio Reales.

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