Cofradías

El tesoro más humano del Buen Fin

El Mercantil acoge desde anoche una muestra que fusiona el patrimonio material con la labor del centro de estimulación.

el 07 mar 2014 / 23:55 h.

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buenfin-expo-01 (FOTOGALERÍA) Si el pasado es importante para una hermandad no menos relevante es su futuro. Por eso, el Buen Fin inauguró anoche en el Mercantil una muestra en la que, además de recopilar las piezas documentales, fotográficas y materiales más destacadas de su patrimonio, ha querido mostrar su principal tesoro: el trabajo que doce profesionales y decenas de voluntarios realizan cada día con los 350 niños del Centro de Estimulación Precoz. En Buen Fin:pasado, presente y futuro de una hermandad franciscana conviven el paso de palio de estilo neorrenacentista de la Virgen de la Palma o la corona de oro que Manuel de los Ríos ejecutara para su coronación canónica de 2005 –en la que los niños del centro fueron los padrinos– con la reproducción de una de las salas del centro de estimulación. Además, una terapeuta y un audiovisual informan de la labor que en él se desarrolla a diario. “Queremos dar a conocer que esto también es la hermandad y recaudar toda ayuda posible”, explicó Jesús Corral, comisario de la muestra. Entre los dos salones y el patio central del Mercantil, la hermandad ha sido capaz de resumir su ayer y su hoy. En una primer parte, la exposición recorre la etapa que va desde su fundación hasta finales del siglo XIX. En ella se encuentran documentos tan destacados como el contrato con Sebastián Rodríguez en 1645 para la hechura del Santísimo Cristo del Buen Fin o del traslado a San Antonio de Padua, del que en 2014 se conmemora el 420 aniversario. Junto a ello, un recorrido gráfico por los pasos de misterio en los que procesionó el crucificado La muestra también permite contemplar un José de Arimatea y un Nicodemo –ambos de Álvarez Duarte– del antiguo misterio. Amén de una María, anónima del siglo XVIII, que ha sido restaurada recientemente. Destacan además los ropajes de esta figuras de Rodríguez Ojeda, del que se exponen dos sayas con piezas que pertenecían a un antiguo manto de la Virgen. Así como documentos y antiguas piezas de orfebrería de su paso. Uno de los atractivos visuales de la exposición lo protagoniza el palio de la Virgen de la Palma, montado en una de las salas sobre sus doce varales. En este presente del Buen Fin también se incorporan el juego de insignias de la cofradía o los casquillos de la cruz del Cristo, todos acompañados por su documento de ejecución, una de las novedades de esta muestra. Y junto a ellos el manto de salida de la Virgen. Asimismo, la exposición cuenta con una recreación del taller de bordados de la hermandad, en el que cada tarde se podrá ver in situ el trabajo de sus voluntarias. Así, desde hoy y hasta el 16 de marzo todos los que la visiten podrán disfrutar también de un programa de actos que incluye mesas redondas, un concierto de las Nieves de Olivares –14 de marzo– y otro de la Centuria Macarena que servirá para clausurar esta muestra franciscana.

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