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El todo y las partes

Al Sevilla. Al Consejo. A la Dirección Deportiva. Pero, sobre todo, al staff técnico y a los jugadores. El mundo entero ha conocido de las glorias del equipo al que ahora sirven, de sus triunfos y sus títulos...

el 14 sep 2009 / 23:12 h.

Al Sevilla. Al Consejo. A la Dirección Deportiva. Pero, sobre todo, al staff técnico y a los jugadores. El mundo entero ha conocido de las glorias del equipo al que ahora sirven, de sus triunfos y sus títulos, de su juego y de su categoría, gracias, en gran medida, a muchos de ustedes. Pero, sobre todo, ha envidiado su implicación con esos colores y con un sentimiento centenario. Valía más el todo que las partes, el equipo que el individuo, el objetivo que el partido, el pase que el gol. No había un máximo goleador, había muchos. El juego era un todo y cada uno, en su puesto, transmitía la luz que le suministraba su implicación en "el" Sevilla. Decían que con un pichichi, hubieran aspirado a todo.

Y ahora, miren ustedes, ahora que por fin lo tienen, todo lo demás brilla por su ausencia. No hay juego, implicación, coordinación ni solidaridad (o lo hay, pero cuando ¿quieren?); los goles se celebran en la soledad, y cada uno hace la guerra por su cuenta. ¿Por qué? Nadie (de fuera) comprende nada. Pero algo pasa ahí dentro. Sólo ustedes tienen la respuesta. Encuéntrenla y arréglenlo. Los sevillistas sólo anhelan respeto. Que su equipo luche, se comporte y se respete, y lo haga lo mejor que puedan. Con eso basta. Y si luego añadimos suerte y calidad, y se gana, mucho mejor. Pero vuelvan a la piña. Es sintomático que ahora sólo destaque el máximo goleador, cuando no hace mucho todos eran máximos en todo.

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