Cultura

El toreo se encuentra en pie de guerra

el 25 ene 2010 / 21:02 h.

Banderín de enganche. Canorea y Valencia ultiman una Feria de Abril de alto voltaje y verdaderos atractivos. Simón Casas ha presentado una gran feria de Fallas. Daniel Luque coge su fusil y se enroca en Madrid estoqueando seis toros en solitario. Las primeras figuras están dispuestas a batallar en la primera línea de fuego. Hay revuelo de firmas en las secciones taurinas de las principales cabeceras nacionales. Los sectores profesionales han presentado una renovada unidad: una Mesa del Toro que a la que todos pedimos -esa es el principal peligro- que no caiga en los errores de otras iniciativas parecidas y anteriores. El caso es que algo se está moviendo en el toreo: una reacción coral ante tantos ataques interesados frente a los que, hasta ahora, se había respondido pensando que ya amainaría el chaparrón. Y en esta ocasión, asomando la cabeza del fango de la crisis, la Fiesta podría estar sacando lo mejor de sí misma para revitalizar su salud. Seguramente, en 2010 se lidien menos toros y se vistan de luces menos toreros. Pero, posiblemente también, lo harán los mejores. La calidad, la apuesta y la imaginación podrían estar poniendo las simientes de una gran temporada. A la fuerza ahorcan.

 

Las figuras se colocan. Y mientras el toreo se coloca en la primera línea de actualidad y se aguardan con verdadero interés los primeros carteles de la temporada 2010, los gestores de la empresa Pagés ya han cerrado el primer encaje de una Feria plena de interés. El mano a mano entre Luque y Perera, la repetición de los nombres más atractivos y el elenco ganadero ya avalan un abono que, poco a poco, alumbra sus primeros platos. Desde las páginas de El Correo hemos ido adelantando las primeras combinaciones. Al archiconocido cartel de Resurrección -Morante, Manzanares y Perera con los toros de Daniel Ruiz- se suma la corrida de El Pilar, estoqueada por El Cid, Castella y Manzanares; la de El Ventorrillo, que podrían despachar El Juli, Perera y Daniel Luque o la de Alcurrucén en San Miguel, que lidiarán El Cid y de nuevo Perera y Luque. También parecen seguros Morante, Manzanares y Cayetano con el hierro de Gavira o El Cid, Ponce y Luque con la de Torrealta. Por cierto que el maestro valenciano podría actuar una segunda tarde en Abril aunque su primera intención era hacerlo en una sola ocasión. De esta manera, Ponce abriría el cartel del primer encierro de Alcurrucén -repite en San Miguel- reseñado por la empresa. Por lo demás, parece seguro que Morante y Manzanares alternarán con la de Zalduendo en septiembre y que el de La Puebla es fijo con los toros de Jandilla. Este el entramado principal de un abono que ahora inicia la segunda fase de su gestación con el encaje de los nombres de la segunda fila y de esa baraja de jóvenes diestros sevillanos que el pasado año se ganaron una oportunidad. Ojalá haya poco relleno en el pavo. Pronto se podrá avanzar un borrador casi completo de los carteles.

De la Mesa del Toro. Mencionábamos en el primer epígrafe de este observatorio que las gentes del toro habían escenificado una supuesta unidad que, eso está claro, es la mejor arma que se puede esgrimir en estos tiempos convulsos en los que se amenaza la supervivencia de la Fiesta. Ya hubo otras mesas del toro con otros nombres y un pliego de grandiosos propósitos que ya sólo son páginas ajadas de hemeroteca. Ojalá sea capaz de superar el velado escepticismo con el que ha sido saludada entrebastidores. Que la fuerza le acompañe.

alvarordelmoral@hotmail.com

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