Economía

El trabajador enlazará más contratos temporales sin que lo hagan fijo

La medida, incluida en el borrador del decreto ley que aprobará mañana, estará vigente durante un periodo de dos años.

el 24 ago 2011 / 19:38 h.

Una fórmula para dar rienda suelta a la temporalidad y precarizar aún más el empleo joven o una medida para evitar que los contratos temporales no se renueven. La primera es la visión que comparten CCOO y UGT sobre el borrador que ayer mismo les llegó del Real Decreto-Ley que el Gobierno tiene sobre la mesa y que aprobará en Consejo de Ministros mañana; la segunda es la lectura del Ejecutivo, que considera que la actual normativa no solo no fomenta la contratación indefinida, sino que elimina contratos temporales.

El borrador del Gobierno plantea la posibilidad de invalidar durante dos años el actual límite para encadenar contratos temporales. De facto supondría suspender durante ese periodo de tiempo el artículo 15.5 del Texto Refundido del Estatuto de los Trabajadores, en el que se establece que adquirirán la condición de fijos aquellos trabajadores que en un plazo de treinta meses hubieran estado contratados durante más de dos años, con o sin solución de continuidad, para el mismo o diferente puesto de trabajo con la misma empresa o grupo de empresas mediante dos o más contratos temporales.

Junto a ello, el borrador del decreto, al que tuvo acceso Europa Press, también recoge derogar el actual contrato de formación, implantando uno nuevo, denominado contrato de formación y aprendizaje que, muy al estilo alemán, permitirá a los jóvenes sin cualificación combinar trabajo y formación, cobrando un salario que será proporcional a la jornada laboral desempeñada y no podrá ser inferior en ningún caso al salario mínimo (SMI).

Este contrato se podrá realizar con jóvenes de entre 16 y 25 años sin cualificación profesional, si bien, de manera transitoria hasta el 31 de diciembre de 2013, también podrá aplicarse a jóvenes de hasta 30 años no cualificados. Si se trata de personas con discapacidad, no habrá límite máximo de edad.

En el texto se explicita que la duración del contrato será de dos años aunque podrá prorrogarse otro año más en función de las necesidades formativas del trabajador o de las necesidades organizativas de la empresa. Una vez expirado este tiempo, el trabajador no podrá ser contratado bajo esta modalidad por la misma u otra empresa. Además, este contrato no podrá efectuarse cuando el trabajador haya desempeñado con anterioridad ese mismo puesto en la empresa por tiempo superior a un año.

El empresario que al finalizar su duración transforme estos contratos en indefinidos podrá disfrutar de una reducción en la cuota empresarial de la Seguridad Social de 1.500 euros al año durante tres ejercicios. En el caso de las mujeres, la rebaja será de 1.800 euros anuales, aunque para tener derecho, la transformación deberá implicar un aumento en el empleo fijo de las empresas.

El trabajador sujeto a este contrato deberá recibir la formación en un centro reconocido por el sistema nacional de empleo y la actividad que desempeñe deberá estar relacionada con esa formación, que tendrá que comenzar en un máximo de cuatro meses desde la fecha del contrato.

El tiempo de trabajo efectivo deberá ser compatible con las actividades formativas y no podrá superar el 75% de la jornada máxima prevista en convenio o, en su defecto, de la jornada máxima legal. Tampoco podrán realizarse horas extraordinarias ni trabajos nocturnos o a turnos.

La retribución del trabajador se fijará en proporción al tiempo de trabajo efectivo pero, en ningún caso, el salario percibido podrá ser inferior al SMI en proporción a las horas efectivas. Además, tendrá derecho a prestación por desempleo y estará protegido por la Seguridad Social.

Las empresas que efectúen contratos de esta naturaleza desde la entrada en vigor de la ley y hasta el 31 de diciembre de 2013 con trabajadores mayores de 20 años e inscritos en el paro con anterioridad al 16 de agosto de 2011 tendrán derecho, durante toda la vigencia del contrato, a una reducción de las cotizaciones empresariales del 100% en caso de que la empresa tenga una plantilla inferior a 250 personas o del 75% si igualan o superan la cifra. Para ello, estos contratos deben traducirse en un aumento de personal.

Asimismo, los trabajadores estarán eximidos de pagar sus cotizaciones a la Seguridad Social.

CCOO rechazó estos cambios al considerar que solo estimulan la temporalidad y la precariedad, las "grandes lacras" del mercado laboral español. Para UGT la medida supone "apostar directamente por la temporalidad, el empleo de mala calidad y con menos derechos".

Y tampoco ha gustado a la patronal. CEOE y Cepyme valoraron que el decreto no va en la dirección "más adecuada" para la recuperación de la actividad y el empleo, y lamentaron que el Gobierno haya suprimido el contrato a tiempo parcial planteado en la mesa tripartita sobre empleo.

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