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El trabajo en el vertedero concluye el martes sin que aparezca rastro de Marta

En cuatro días, la Policía habrá terminado de rastrear, a mano y bolsa a bolsa, toda la basura de la zona del vertedero en la que tendría que estar el cuerpo de Marta si fuese cierto que Miguel la arrojó a un contenedor, como él mismo confesó en su segunda versión de la muerte de la joven.

el 16 sep 2009 / 01:47 h.

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I.Comesaña/R.Velis

En cuatro días, la Policía habrá terminado de rastrear, a mano y bolsa a bolsa, toda la basura de la zona del vertedero en la que tendría que estar el cuerpo de Marta si fuese cierto que Miguel la arrojó a un contenedor, como él mismo confesó en su segunda versión de la muerte de la joven. Pero aún no ha aparecido ni un solo indicio, por lo que está previsto zanjar la búsqueda el martes.

En unas condiciones tan duras que se ven obligados a ducharse hasta cuatro veces al día para arrancarse el olor de una basura que lleva tres meses acumulada, los policías del grupo de Menores y Homicidios que rastrean el vertedero para encontrar indicios de Marta del Castillo siguen escudriñando cada bolsa de basura procedente de la zona en la que el principal imputado, Miguel Carcaño, dijo haber dejado el cuerpo. Era justo al lado de su casa de la calle León XIII, donde se produjo el crimen.

Al cumplirse hoy tres meses de la desaparición, el padre de Marta, Antonio del Castillo, pidió que continúe el rastreo, ya que su temor es que no lleguen a entregarle el cuerpo de la chica, que desapareció el 24 de enero tras pasar la tarde con Miguel, con quien había estado saliendo.

Pero los agentes que se afanan en hallar el rastro de la joven no han encontrado el más mínimo indicio de que el cadáver haya estado nunca allí, a pesar de que se han redoblado los esfuerzos y hay 14 máquinas extrayendo residuos antes de que ellos los revisen. Por eso, lo más probable es que la búsqueda se zanje el martes, salvo que el juez decida otra cosa.

El magistrado tendrá entonces que volver a llamar a declarar a Miguel para enfrentarlo al hecho de que el cuerpo de la joven no está donde aseguró, tanto en su declaración como en una carta que dejó a su abogada tras intentar suicidarse en prisión. La ausencia de hallazgos en el vertedero refuerza la teoría inicial que los investigadores nunca habían abandonado: que Miguel se inventó su segunda versión, quizá tratando de evitar un jurado popular al sumar un segundo delito al crimen; y que la auténtica era la versión inicial sobre la muerte de la joven, según la cual el cadáver fue lanzado a las aguas del Guadalquivir.

Tres semanas después de desaparecer la chica, la Policía detuvo a Miguel, que confesó haber matado a Marta de un golpe, y a sus amigos Samuel Benítez y El Cuco, que al principio admitieron haber ayudado a deshacerse del cuerpo y luego se retractaron, alegando su inocencia. La primera versión inculpatoria de El Cuco arrastró al hermano mayor de Miguel, Javier Delgado, al que acusó de haber orquestado la desaparición del cuerpo indicándoles que debían llevarlo al puente de Camas y lanzarlo al río. Los cuatro están en prisión por orden del juez de Instrucción 4, que aún mantiene bajo secreto parte de la minuciosa investigación que está dirigiendo, a la que se añadirán en breve los resultados de las pruebas de ADN que se están practicando en Madrid a los pelos hallados en el coche de la madre del Cuco, en el que Marta podría haber sido trasladada.

La Policía y el Ejército estuvieron buscando el cuerpo en el río más de un mes, pero un cambio de declaración de Miguel, que dejó atónitos a todos al asegurar que en realidad él y El Cuco violaron a la chica y luego la mataron y la tiraron al contenedor, varió el lugar de la busca. Miguel dijo que lanzaron el cuerpo a la basura junto a su casa, y en el vertedero indicaron dónde debía estar si procedía de ese lugar y ese día en concreto. Si como es de esperar en estos cuatro días tampoco se encuentra nada, los investigadores tendrán que volver a replantear la búsqueda, una vez más.

En la silla de ruedas hay ADN de la joven.

En la silla de ruedas de la madre de Miguel Carcaño hay ADN de Marta. Los análisis practicados por la Policía han dado positivo, lo que quiere decir que pudo ser utilizada para transportar el cadáver de la joven. Sin embargo, esto no implica que, como dice Miguel, la usaran para llevarla al contenedor, pues en el vertedero no aparece el cuerpo. Lo que los investigadores sospechan es que fuera empleada para llevarla hasta un vehículo.

El que haya restos en la silla da credibilidad a la declaración de tres testigos que aseguran que vieron a Miguel manipulándola sobre las 1.30 horas del 25 de enero, y refuerza la teoría de que el cuerpo fuera sacado de la vivienda de León XIII de madrugada, y no a las 21.30 horas. De ser así, la novia de Javier Delgado, la última imputada, que estaba en el piso en ese momento según su declaración y la localización de una llamada, tendría que haber visto u oído algo.

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