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Cofradías

"El traje del pregón me ha salido muy largo"

El almuerzo del Alcázar gira entre felicitaciones al pregonero y las prisas electorales del 25M.

el 25 mar 2012 / 14:43 h.

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El pívot de Banca Cívica Juanjo Triguero (i) y el alero argentino Pancho Jansen (d) bloquean al alero del Gescrap Bizkaia Alex Mumbrú.

Algunos como el pregonero y el propio arzobispo habían votado por correo. Otros, como el presidente del Consejo, aún tenían que cumplir con "este derecho cívico", de los dos que ayer tenía el cofrade sevillano (el otro era escuchar el Pregón de la Semana Santa que daba al mediodía Ignacio José Pérez Franco) . Lo cierto es que el 25M terminó colándose en el almuerzo-homenaje al pregonero en el Alcázar. Tanto que muchos abreviaron sus intervenciones para no alargar el acto y dejar un margen para acudir a los colegios electorales.

Fue el caso de Adolfo Arenas. El máximo representante de la institución cofradiera daba la enhorabuena al nuevo delegado de Fiestas Mayores, Gregorio Serrano, y brevemente explicaba sus impresiones del texto pronunciado por este abogado del Arenal: "Me encanta, tanto que si me dejara llevar por su atractivo, me quedaría deleitándome toda la tarde y no votaría". Arenas alabó la obra de Pérez Franco: "El pregón debe darlo alguien que sepa lo que dice, y con la que está cayendo, tú lo has hecho muy bien".

Pero el encorsetado turno de palabra que abrió el secretario del Consejo, Manuel Nieto, contó con una sorpresa. El hijo del pregonero, también de nombre Ignacio Pérez, se levantó de la mesa para, en nombre de su madre y de su hermana, dar las gracias a todos.

El gesto de este adolescente de 18 años con hechura de pregonero -de casta le viene al galgo- despertó la ternura de los asistentes, que aplaudieron sus palabras. "Quiero dar las gracias a nuestro Señor Dios y a la ciudad de Sevilla por el cariño que le han dado a la persona más importante de mi vida. Gracias en nombre de mi familia. El pasado 22 de octubre recibimos tu designación como si hubiéramos ganado una Champions, porque sabíamos la ilusión que te hacía. Porque te queremos mucho, gracias papá y gracias a todos".

La intervención de Ignacio junior enterneció a Enrique Esquivias, también pregonero, también padre de dos hijos. El hermano mayor del Gran Poder, que comparte aficiones futbolísticas con el pregonero, recordó que era el Domingo del Pregón, "donde lo menos importante es el pregonero y no es tarde de carrusel". Esquivias felicitó al Consejo por la designación de Pérez Franco, pues "hay que ser consecuentes con uno mismo y tenemos que escoger a un hombre de fe, de Iglesia y no hace falta ser un mea pilas". Al exhermano mayor baratillero le dirigió las siguientes palabras: "El mejor pregón, la fe; el mejor texto, lo auténtico, y la mejor crítica, tu conciencia. Has dicho tu pregón".

A lo que Pérez Franco agradeció fundiéndose en un abrazo. El pregonero fue breve, pues, como bien dijo, "hay que cumplir con el derecho cívico de votar y porque 2.16 horas en el atril dan para mucho". Este abogado hizo referencia a la duración de su oratoria: "Reconozco que el traje del pregón me ha salido muy largo". No obstante, confesó estar "muy satisfecho" con el resultado, pues ha sido "un honor" en el que han tenido que ver mucho su familia, su esposa Inmaculada, sus hijos (Ignacio y Macarena) y su cuñado Pepe; así como su hermandad del Baratillo: "mi vida, mi casa".

La prosa y el verso de Pérez Franco conquistaron por igual al alcalde y al arzobispo de Sevilla. El primero le dio "cum laude, sobresaliente", mientras que el segundo aseguró que entre ellos hay "feeling". Juan Ignacio Zoido se sintió "identificado" con las vivencias del pregonero, tanto que hasta le agradeció haberle descubierto a la Virgen del Loreto de San Isidoro, de la que el primer edil es hermano: Soy macareno, y no estoy acostumbrado a encontrarme con Loreto, como tú nos lo has contado".

El representante de San Pedro en Sevilla lo equiparó a San Bartolomé para ensalzar la humanidad de Pérez Franco: "He aquí un verdadero israelita, en el que no hay engaño". "Un hombre de bien" del que dijo "no se avergüenza de sus creencias". Sobre sus amplios conocimientos de la Biblia y las encíclicas papales, Juan José Asenjo bromeó asegurando que no le había cogido "ningún gazapo". Un "raro" domino de la teología, del antiguo y nuevo testamento y de la eclesialidad que gustó mucho al prelado, quien confesó que vino "tranquilo" tras recibir hace unos días el texto. "Sabía que no iba a decir ninguna barbaridad doctrinal ni de otro tipo". Y así resultó ser. Pasaban las 18.25 horas cuando el Salón de los Tapices iba vaciándose. En hora y media se cerraban las urnas andaluzas.

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