Local

El TSJA condena a 25 años al hombre que mató por celos a su expareja de 48 puñaladas

El Alto Tribunal entiende que eligió el método más doloroso y cruel para acabar con su vida

el 14 oct 2012 / 10:55 h.

TAGS:

La Sala de lo Civil y Penal Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado la condena de 25 años de cárcel impuesta a un hombre por matar por celos a su expareja sentimental en mayo de 2010 en la localidad sevillana de Pruna tras asestarle un total de 48 puñaladas por todo el cuerpo, según una sentencia consultada por Europa Press.

Hay que recordar que, tras el veredicto de culpabilidad emitido por un jurado popular, la Audiencia Provincial de Sevilla condenó al acusado a 23 años de cárcel por un delito de asesinato; a un año por un delito de allanamiento de morada, y a otro año de prisión por un delito de hurto, así como a indemnizar con 354.713,54 euros a los padres e hijos de la víctima.

Contra este fallo recurrió la defensa del imputado al entender que no existió ensañamiento, pero el Alto Tribunal andaluz, en una sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press, rechaza este extremo al argumentar que "no se puede poner en tela de juicio que el acusado eligió el método más doloroso y especialmente cruel, totalmente innecesario para el logro de un resultado mortal".

Así, añade que el imputado "optó por matar a la víctima con una sucesión de 48 cuchilladas con un cuchillo de 18 centímetros de hoja, distribuidas por todo el cuerpo y mantenidas durante una agresión prolongada verdaderamente brutal, dejando luego que la víctima se desangrara hasta morir".

EL ACUSADO "HIZO SUFRIR" A LA VÍCTIMA
"Es evidente, pues, que eligió un modo de matar especialmente idóneo para hacer sufrir, y no sólo necesario para provocar la muerte, que bien podía haber ocasionado de otro modo menos doloroso, como por ejemplo utilizando el cuchillo de forma contundente y dirigiéndolo a órganos vitales", asevera.

El TSJA entiende que, "al ánimo de matar, se sobreañade el ánimo de aumentar innecesariamente el sufrimiento de su víctima, buscando que muriera de forma especialmente dolorosa".

La defensa del acusado alegó también que no existe delito de allanamiento de morada, pues dice que el imputado accedió a la vivienda de la fallecida "como medio" para alcanzar el propósito principal, que era la muerte de su ex, pero el TSJA dice que "es palmaria la autonomía de las dos infracciones", ya que el acusado, "una vez asumido su designio criminal, podía haber esperado a Guadalupe fuera de la vivienda o haber perpetrado su acción en cualquiera otra circunstancia".

Asimismo, el abogado del imputado alegó la atenuante de confesión en los tres delitos -la Audiencia sólo lo reconoció respecto al asesinato-, motivo que el TSJA rechaza argumentando para ello que el condenado "se limitó a decir que había matado a Guadalupe, silenciando las circunstancias en que había perpetrado el delito". "Cuestión distinta es que, en posteriores pesquisas de la Guardia Civil, determinaran con precisión la actuación" del procesado, dice el TSJA.

En una vista celebrada recientemente para debatir el recurso, tanto el Ministerio Público como los abogados del Estado y de la Junta y el letrado de la acusación particular, Antonio Valle, solicitaron a la sala que se rechazara el mismo.

En su declaración durante el juicio, el acusado dijo no acordarse "absolutamente de nada" de lo ocurrido el día de los hechos, tan sólo que se escondió en el armario del dormitorio de la víctima hasta que ésta llegó a la vivienda "porque quería hablar" con ella y pedirle explicaciones sobre por qué no le cogía el teléfono, algo que había hecho que se convirtiera en un "zombi".

"EN PRISIÓN LLORO DÍA Y NOCHE"
Aunque reiteró que "no me acuerdo absolutamente de nada; no fui consciente del número de puñaladas", el imputado dijo que "no me entra en la cabeza cómo he llegado a hacer lo que he hecho, y en prisión lloro día y noche", porque la víctima "fue el único amor de mi vida". "Yo no me planteé matarla en ningún momento", agregó, negando asimismo que actuara movido por los celos.

 

  • 1