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El último fortín del PSOE

El PP se quedó sin conquistar la Sierra Sur, que sigue fiel a las fuerzas de izquierdas.

el 30 may 2011 / 20:42 h.

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Dos personas pasean por el cerro de San Cristóbal de Estepa.

Como si fuera Curro Jiménez, el PSOE resiste en las sierras. Ante la debacle sufrida el 22 de mayo, los socialistas han sabido resistir en el único reducto del que aún puede confiar después de ver que el PP dilapidó la holgada ventaja de la que disfrutaban en la provincia y, sobre todo, en el área metropolitana. Pero la Sierra Sur es harina de otro costal y, una vez más, ha depositado su confianza en las fuerzas de izquierdas, en especial al PSOE.

No en vano, es en esa comarca donde salen a relucir los únicos lunares de un examen electoral que ha sido de nota para el PP. Ningún municipio de la Sierra Sur tendrá un alcalde del PP y, de hecho, siete de ellos no tendrá ni representación municipal, ya que no han obtenido votos suficientes para obtener un concejal. Es el caso de Aguadulce, Badolatosa, Gilena, Lora de Estepa, Martín de la Jara, El Coronil y Marinaleda. En este último pueblo, bastión de IU, el PP optó, además, por la figura reconocida del senador Rafael Salas que, sin embargo, nada pudo hacer con el liderazgo que ostenta Juan Manuel Sánchez Gordillo desde los inicios de la democracia. Aunque estuvo a punto de arañar un edil, se quedó a las puertas, consiguiendo 77 apoyos en las urnas frente a los 22 logrados en 2007.

Pero no sólo es el caso de Marinaleda. El PP se ha estancado en la Sierra Sur, donde alterna el ascenso en núcleos de mayor población como son Osuna o Estepa con pérdida del electorado en pueblos eminentemente rurales. Ahí están las estadísticas: en toda la provincia sólo bajó en apoyos en 16 de los 105 municipios de la provincia y, de estos, la mitad pertenecen a esta comarca, como son Algámitas, Aguadulce, Bado- latosa, El Saucejo, Gilena, Lora de Estepa, Pruna y Morón de la Frontera, donde ha acusado bastante la ausencia en las listas por enfermedad de Manuel Morilla, que en los últimos ocho años ha sido alcalde de esta localidad.

En todo caso, no es ninguna sorpresa para el PP, consciente de que es una tierra aún por conquistar y que hará falta más tiempo para que su mensaje cale en la ciudadanía. "La Sierra Sur es una comarca difícil", dijo a mediados del pasado febrero el presidente del PP en Sevilla, José Luis Sanz, cuando fue a Osuna y Estepa en un acto de campaña que estuvo abanderado ni más ni menos que por el líder nacional del partido, Mariano Rajoy. Su aparición sólo fue la muestra palpable del deseo de movilizar a un electorado en una tierra que nunca ha sido propicia para el PP.

Por contra, el PSOE sí ha conseguido algo que, una vez analizado el mapa político resultante tras el 22-M, tiene mérito. Ha conseguido casi 2.000 votos más que en los comicios de hace cuatro años, ha recuperado alcaldías como las de Aguadulce o Casariche y ha sido la fuerza más votada en toda la comarca salvo en cinco puntos: Pedrera, Gilena y Marinaleda, donde la población sigue apostando por IU; además de Pruna y Estepa, que caerán seguramente en manos de los andalucistas gracias a los pactos.

Aunque en esa comarca si podría tener cabida la lectura electoral del presidente del PSOE de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos -que aseguró que su partido había "salvado los muebles" en la provincia-, la pérdida de Estepa ha supuesto un varapalo de dimensiones parecidas a las de Los Palacios y Villafranca, Carmona o Écija. No es para menos, porque los socialistas habían gobernado en este municipio desde los inicios de la democracia. Un vuelco similar podría haber sufrido en Osuna, aunque en este caso el electorado de izquierdas sí se decantó por la actual alcaldesa, Rosario Andújar, lo que supuso el desplome de IU y la vía de escape ante el aumento de los simpatizantes del PP en la Villa Ducal, donde su candidato, Miguel Ángel Arauz, obtuvo más de mil votos más que en 2007.

La Sierra Sur mantiene así su sello de izquierdas, pero con un cierto aire de cautela, dado el desplome en el resto de territorios. A pesar de los resultados, sería un error que el PSOE cayera en la autocomplacencia de una tendencia que, entre líneas, muestran un tímido avance del PP pero que es muy similar al que experimentó hace años en el Aljarafe, donde ya han tomado tierra. O si no que se mire a Osuna, Estepa o Herrera, donde los populares ya están al acecho.

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