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El Villarreal gana un partido abierto hasta el final

El Villarreal logró una importante victoria en El Madrigal sobre el Athletic Club (2-0) que le mantiene en puestos de Liga de Campeones, en un encuentro abierto y que sólo se definió en la recta final del mismo.

el 16 sep 2009 / 00:19 h.

El Villarreal logró una importante victoria en El Madrigal sobre el Athletic Club (2-0) que le mantiene en puestos de Liga de Campeones, en un encuentro abierto y que sólo se definió en la recta final del mismo.

Los locales impusieron su calidad en los últimos metros y los bonitos goles de Santi Cazorla y del chileno Matías Fernández sentenciaron a un voluntarioso y peligroso conjunto de Joaquín Caparrós.

Fue un partido con alternativas en ambas porterías y con un guión, en el que los locales llevaban el peso pero sin continuidad y los visitantes explotaban sus opciones al contragolpe y a balón parado buscando siempre a Fernando Llorente.

Al Villarreal le costaba generar peligro por culpa de las imprecisiones a la hora del último pase, mientras que el Athletic siempre daba la sensación de peligro.

No obstante, el partido había comenzado con unas aproximaciones peligrosas con el turco Nihat y el italiano Rossi como protagonistas, pero los de Caparrós anunciaron que no querían ser menos y que el partido no sería tan fácil.

Así, tras ajustar un poco mejor las marcas, comenzaron a acercarse a la portería de Diego López, quien, como en el Vicente Calderón en la jornada anterior, volvía a lucirse a un fuerte disparo de Gabilondo y a otro de Toquero que equilibraba unos primeros quince minutos muy intensos.

Tan sólo dos jugadas polémicas alteraron el guión hasta el descanso, un gol anulado a los locales al minuto veinte, por posición ilegal de Joan Capdevila, y una posible pena máxima de Godín en área local, que no vio Velasco Carballo.

La segunda parte empezó igual que la primera, ya que en cuatro minutos se contabilizaban ya dos llegadas con peligro por parte de los dos equipos.

Los primeros diez minutos fueron vibrantes, con dos contendientes que buscaban con sus armas hacer peligro y a los que les faltaba sólo acierto en los metros finales. Pero como el Villarreal era el que arriesgaba un poco más, encontró el premio a los 68 minutos merced a un buen envío de Rossi a Cazorla que marcó con un potente disparo que superó a Iraizoz.

Tras este gol el partido se abrió aún más y las ocasiones se sucedieron. Aparecieron los Llorentes. El local, Joseba, cruzó demasiado la pelota en una gran contra y el visitante, Fernando, se encontró a Diego López en otra gran parada del guardameta local.

Con los vascos volcados, las cosas estaban pendientes de quien acertaría con una gran incertidumbre. Y lo hizo el chileno Matías Fernández, quien puso el 2-0 tras una brillante acción personal.

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