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El voleibol inspiró la gesta de Krychowiak

El medio del Sevilla fue uno de los baluartes de Polonia en el histórico triunfo sobre Alemania en la fase de clasificación de la Eurocopa.

el 13 oct 2014 / 09:47 h.

Krychowiak Polonia_EFE Krychowiak lucha por un balón con Hummels junto a su compañero polaco Glik. Foto: EFE. Grzegorz Krychowiak sigue demostrando que el Sevilla no se equivocó cuando decidió apostar por él. Su nombre aparecía subrayado con lápiz rojo en la agenda de Monchi y no ha tardado en convertirse en uno de los futbolistas más admirados por la afición. Su última tarjeta de visita la dejó el pasado sábado. Ese día, Polonia derrotó por primera en vez en su historia a Alemania. La vigente campeona mundial cayó (2-0) en Varsovia ante una selección que tuvo en Krychowiak a una de sus principales referencias.Gracias a ese triunfo, el equipo de Adam Nawalka lidera el Grupo D, junto a la República Checa, dentro de la fase de clasificación para la Eurocopa 2016. Era la primera vez que Alemania pisaba tierras polacas para disputar un partido oficial. Hasta ahora, había jugado allí cuatro amistosos (dos victorias y dos empates). Polonia, por su parte, llegaba con un balance desolador: doce derrotas y seis tablas. Sin embargo, esta vez la cosas fueron distintas. Los goles de Milik y Mila en la segunda parte hicieron bueno el trabajo de una selección en la que Krychowiak se situó en el doble pivote junto a Jodlowiec (Legia) y tuvo la difícil tarea de neutralizar el triángulo formado por Christoph Kramer, Toni Kroos y Mario Götze. No era fácil, en efecto, pero el jugador del Sevilla afrontó el encuentro con una motivación muy especial. “El voleibol nos dio un ejemplo de cómo hay que ganar. Ésta no es una victoria sólo para nosotros, los jugadores; es una victoria para todos los aficionados del país. Caminamos tras las huellas del voleibol”, dijo Krychowiak a la conclusión del encuentro. El centrocampista se refería a la gesta a la que su país asistió el pasado 21 de septiembre, cuando la selección polaca de voleibol conquistó su segundo título mundial. Y lo hizo cuarenta años después del primero, tras derrotar en la final a Brasil, la gran favorita, que buscaba su cuarto cetro consecutivo. Ante los doce mil espectadores que abarrotaron el Spodek Arena de Katowice, Polonia sacó fuerzas de flaqueza tras perder el primer set y consiguió dar la vuelta al partido (1-3). De este modo, se tomaba la revancha de la final de 2006, cuando cayó precisamente a manos de los brasileños, demostrando que si se lucha, cualquier cosa es posible. Y a eso fue a lo que se aferraron Krychowiak y sus compañeros para derrotar a los alemanes el pasado sábado. “Queríamos ganar el encuentro y esta actitud se vio sobre el césped. Nuestra meta era conseguir los tres puntos. Hemos formado un equipo y jugar como tal nos ha hecho felices. Si ves que tu compañero corre 50 metros para llevarse un balón, él querrá que hagas eso mismo. No es ningún secreto: el talento y la calidad estaban en el lado alemán, pero nosotros respondimos con agresividad y juego colectivo. Es la mejor manera de ganar este tipo de encuentros”, explicaba Krychowiak. Este martes, la selección polaca afrontará un nuevo test dentro de la fase de clasificación para la Eurocopa. Será ante Escocia, en el Estadio Nacional de Varsovia, donde el jugador del Sevilla y sus compañeros intentarán volver a reivindicar un sitio entre los mejores.

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